
Actualizado Viernes, 03-07-09 a las 08:48
MÉXICO. Dicen que donde comen tres comen cuatro, y por eso Shaila Dúrcal se pone a prueba con un cuarto álbum titulado «Corazón ranchero» en el que rinde homenaje al folclore mexicano.
Dado el reconocimiento internacional que consiguió su madre, la fallecida Rocío Dúrcal, con las rancheras, ahora todas las miradas se centran en cómo se defiende Shaila. «Me sentiría rara si no me compararan con mi madre, porque hasta yo misma me doy cuenta cuando me veo en el espejo de que cada día me parezco más», dijo en la presentación del disco según recoge Efe.
Shaila hace las Américas en serio y el disco sale a la venta en EE. UU. y México antes que en España, su tierra natal. Y es que la popularidad del apellido Dúrcal se debe en gran medida al cariño que le profesaban al otro lado del Atlántico a Rocío (o «La Señora», como también era conocida).
«Es un orgullo tremendo, soy quien soy por ella, por mis padres, y es algo maravilloso el poder llevar su nombre muy alto», asegura la cantante de 29 años.
En «Corazón ranchero» Shaila ha incluido canciones «muy sentimentales» y «desgarradoras» como «Las llaves de mi alma«, «Tu infame engaño» o «Y llegaste tú», algunas de ellas entonadas previamente por artistas consagrados en México como Vicente Fernández y Joan Sebastian. No podían faltar los mariachis, con los que la artista ha grabado el álbum.
Reconciliar a la familia
Aparte de su carrera musical, Shaila también tiene que lidiar con las disputas familiares ocasionadas tras la muerte de su madre.
Según informa «Lecturas» esta semana, Shaila, que hasta ahora era el punto de equilibrio en la familia, ha decidido posicionarse: «Estoy de parte de cumplir la voluntad de mi madre». Esta declaración viene a colación por la tensión creada en torno al testamento de Rocío Dúrcal entre su viudo Junior y sus hijos.
La revista narra que la cantante exigió a su padre que les entregase a ella y sus hermanos unos documentos, pero se niega a demandarle, como sí hicieron ellos. «Mi misión es reconciliar a la familia»; este es el mensaje que Shaila desea que quede claro.


