Publicado Viernes, 03-07-09 a las 18:36
El parlamento alemán ha aprobado la ley que permitirá a las entidades de crédito, cajas de ahorro y bancos de propiedad regional liberar sus balances de los activos calificados como tóxicos y su deposición en lo que se ha dado en llamar “bad bank” o entidades de deshecho.
Dichos activos están considerados como una de las principales causas de la crisis financiera internacional y lastran los balances de numerosas entidades. La medida rehabilitará la situación de los bancos entrampados y facilitará el flujo de liquidez, a fin de que las empresas puedan seguir recibiendo créditos para cubrir sus necesidades.
Tras del Bundestag, la cámara regional ratificará la ley el 10 de julio. En paralelo, el Bundestag ha aprobado otro proyecto de ley, para reducir el fraude a Hacienda, que endurece las condiciones para hacer negocios y transferencias monetarias con paraísos fiscales que no se atengan a las normas de la OCDE.
El gobierno federal estima que sobre la banca alemana pesa un lastre de activos y compromisos envenenados por un monto de hasta 230.000 millones de euros. Berlín se resistió en principio a esta salida que ya han habilitado los Estados Unidos y el Reino Unido.
Según este sistema, las entidades con un exceso de tales activos comprometidos pueden depositarlos en una sociedad destinada exclusivamente para desviar estos títulos. Por cada uno depositado, el banco en cuestión deberá emitir bonos de deuda, que el Estado garantizará -a través del Fondo de Estabilización de los Mercados Financieros (SoFFin)- por un máximo de veinte años.
El valor de los bonos se guiará por la última cotización que tenían los títulos, menos un 10%; pero habrá una evaluación adicional por un experto no vinculado, dado que el valor real ha de ser en principio mucho menor. A cambio, la entidad deberá pagar un porcentaje acorde con el baremo del mercado, según dijo el ministro de Finanzas.


