Andy Roddick, durante su ecnuentro contra Andy Murray / Reuters
Actualizado Domingo, 05-07-09 a las 18:02
El estadounidense Andy Roddick ha enterrado la final soñada en Wimbledon entre Roger Federer y Andy Murray después de superar en un partido muy competido al británico en cuatro sets por 6-4, 4-6, 7-6 (7) y 7-6 (5) porque anteriormente el suizo había cumplido su papel frente al alemán Tommy Haas.
Roddick ha subido su nivel para apear a un Murray que llegaba con la vitola de favorito. El de Nebraska ha rayado a gran altura con su servicio, en la dinámica habitual, pero además ha ofrecido una consistencia inhabitual desde el fondo de pista y una derecha 'aguda' que ha molestado a Murray pese a su capacidad de recuperación.
Murray, que perseguía un hito histórico porque desde 1938 un británico no juega la final de Wimbledon, se ha visto sorprendido cuando sacaba para igualar a cinco en la primera manga, que ha caído del lado del estadounidense al resto.
El británico, que ya había superado adversidades en este torneo, se ha recuperado de inmediato y ha igualado el partido de nuevo por 6-4.
Ha podido aprovechar su momento porque en el primer juego del tercer set ha dispuesto de tres pelotas de 'break', pero el campeón del US Open de 2003 ha resistido y ha enderezado el partido. Roddick, desde entonces, ha ganado con mayor aplomo sus servicios y ambos han encaminado el partido a un 'tie-break' dramático, que tendría mucho que decir en el devenir posterior del encuentro. Ambos tenistas han cuajado un juego de desempate espectacular. Murray ha tenido su 'set-ball', pero no lo ha aprovechado. En cambio, Roddick sí lo haría a la segunda, siendo agresivo y subiendo a la red.
De nuevo en el cuarto Murray se ha aferrado al encuentro aunque era Roddick quien dominaba desde el fondo con una derecha muy afilada. El de Dunblane ha contado incluso con pelota de rotura en el séptimo juego, pero se ha ido al limbo y ambos tenistas han vuelto a citarse en la muerte súbita.
En ella, de nuevo Roddick ha ofrecido mayor determinación y se ha apuntado el triunfo por 7-5 para disputar el domingo su tercera final en Wimbledon, ante el mismo rival –Roger Federer–, pero soñando con otra suerte porque en ambas cedió ante el de Basilea.



