
RAFAEL CARMONA Carreto y Masoliver (en el centro), ayer durante las jornada sobre la construcción
Viernes, 03-07-09
P. C.
CÓRDOBA. El mensaje de los «brotes verdes» repetido hasta la saciedad por los ministros del Gobierno no cala entre los empresarios y los expertos. La construcción fue el primer sector golpeado por la recesión económica, pero eso no significa que vaya a superar esta difícil situación en breve plazo.
Así lo cree el abogado Pablo Masoliver, perteneciente al bufete Lener, especializado en la actividad inmobiliaria, que participó ayer en la jornada «Reestructuración del sector inmobiliario y su incidencia en el sistema financiero», organizada por la Asociación de Empresarios de la Construcción.
Masoliver opinó que habrá que esperar hasta 2012 para que la construcción pueda superar la crisis tanto a nivel nacional, como regional y provincial. Este experto indicó que será ese año cuando se calcula que se habrá absorbido todo el «stock» de vivienda que actualmente se encuentra sin vender.
No obstante, hay algunas zonas, sobre todo costeras, que pueden remontar esta coyuntura en un plazo más breve, debido a que son zonas atractivas para el inversor extranjero. «Cuando cambie la situación financiera a nivel internacional, puede volver el dinero del exterior para la compra de vivienda», destacó Masoliver.
No mucho más optimista se mostró ayer el presidente de la Asociación Provincial de Constructores, Luis Carreto. En su opinión, la situación actual del sector es «muy mala», Sin embargo, lo peor puede estar aún por llegar, ya que afirmó que la desaparición de empresas está siendo elevada, pero «puede ser más preocupante después del verano». «Si, como dicen algunos, ya hemos tocado fondo, nos da la impresión de que nos vamos a estar arrastrando por allí durante bastante tiempo», resaltó.
Al también máximo responsable de la Confederación de Empresarios (CECO) no le convencen tampoco la respuesta dada a la crisis por parte de los poderes públicos. «Las Administraciones no están tomando medidas drásticas, sino que tan sólo se están ejecutando actuaciones paliativas», explicó.
Carreto se refería así a las obras contenidas en los fondos FEIL y Proteja, promovidas por la Administración central y autonómica, respectivamente. Los empresarios consideran que ambos programas han sido positivos para parar la sangría del paro. Sin embargo, el presidente de los constructores criticó al plan auspiciado por la Junta, ya que, a diferencia del estatal, obliga a los empleadores a contratar parados inscritos en las oficinas del Servicio Andaluz de Empleo (SAE), muchos de los cuales «no tienen la cualificación necesaria».


