Miércoles, 01-07-09
Varios millones de familias cuentan en su lista de gastos fijos mensuales la amortización de la hipoteca de su vivienda. Y a casi todos ellos un mes determinado del año les toca revisión del tipo de interés y, por tanto, ajuste en su presupuesto. La sensibilidad de la cuota hipotecaria a los tipos de interés es muy alta. Por ejemplo, por cada 100.000 euros de crédito hipotecario a 20 años un punto más o menos significa una amortización mensual de 50 euros más o menos al mes (600 al año) que no es renta desdeñable.
Quienes van a revisar intereses este mes, pólizas firmadas en julio que tienen la referencia del Euribor medio del mes anterior van a encontrar un premio mayor: más de tres puntos menos en el tipo de referencia, del 5,30% del pasado año al 1,60% actual. Lo cual se traduce para los deudores en un salto de un interés efectivo del orden del 6% a otros por debajo del 3,5%. Un pellizco de renta disponible para pasar el agobio.
El sistema hipotecario español, que significa el primer epígrafe de gasto de las familias, es eficaz, ofrece buenas garantías y seguridad jurídica y costes ajustados en todos los sentidos. Pero está sometido a un riesgo alto de tipos de interés. Las referencias de los últimos cinco años presentan variaciones de cuatro puntos que tienen efectos devastadores para los deudores. Cambios de 200 euros al mes en el coste de amortización de 100.000 euros a 20 años.
El sistema de precios ajustados al Euribor a un año se justifica en entornos de razonable estabilidad monetaria como los vividos últimamente, pero puede ser insoportable si las variaciones son bruscas e inciertas. Ahora puede ser buen momento para desarrollar otras opciones más estables que ese Euribor esquivo e incierto. Es precisamente cuando la soga no aprieta cuando se puede prevenir y evitar males mayores.

