La esposa del condenado dice que el hombre «que cometió este horrible fraude no es aquél que he conocido todos estos años»

AP La esposa de Bernard Madoff, en una imagen de archivo
Apartada de la alta sociedad, y vilipendiada por los antiguos clientes de su marido, Ruth Madoff rompió ayer su silencio, y lo hizo tras la histórica sentencia que condenó a 150 años a su marido Bernard Madoff, con quien lleva casada desde hace más de medio siglo. El forma elegida fue la de una declaración oficial leída por su abogada, la todavía esposa del financiero norteamericano se declaró «avergonzada y apenada por todo lo sucedido». Además, justificó la ruputura de su silencio en que estaba siendo interpretado como una «falta de simpatía» hacia las víctimas de su marido. Algo que negó rotundamente a continuación, cuando por boca de su abogada afirmó que «muchos de los clientes de mi esposo eran amigos muy íntimos, e incluso, familiares». También recordó que desde diciembre ha seguido con «inmenso dolor» todas las historias de personas cuyos ahorros de toda una vida se han evaporado por culpa de su pareja.
La declaración no condena en exceso a su marido y tampoco aclara nada acerca del futuro de la pareja, aunque tanto la propia Ruth como los dos hijos del matrimonio Andrew y Mark, decidieron no pasarse por el tribunal. Ningún amigo del matrimonio estuvo presente durante las vistas. Bernarde Madoff, sin embargo, la defendió durante la última sesión del lunes cuando ante el tribunal aseguró que Ruth «se reprochaba a si misma seguir durmiendo cada noche conociendo toda la pena y el sufrimiento que he causado, algo por lo que también estoy atormentado».
Ruth Madoff, sin dinero
La esposa del principal responsable de esta estafa piramidal no fue acusada de ningún cargo durante el proceso, pero una resolución del juez neoyorquino Denny Chin la obligó a deshacerse de activos valorados en 80 millones de dólares, entre ellos el ático de lujo en el que vive actualmente. Al final a Ruth Madoff le quedaron apenas 2,5 millones de dólares, que el letrado, no pudo asociar con las ganancias obtenidas del fraude. Al respecto el abogado Ira Sorkin aseguró en la NBC, que «nada sugería que la señora Madoff hubiera estado envuelta alguna vez en el fraude».
Aparte de ver seriamente amenazado un tren de vida, que llevó a los Madoff a convertirse en un símbolo de la opulencia y el lujo entre la sociedad de la Gran Manzana, Ruth Madoff es desde la detención de su marido en marzo en una persona «non grata» en su peluquería habitual, en su floristería y en las comidas de alta sociedad que frecuentaba en el Upper East Side, según comentaba «The Times».
150 años, pena máxima.
Bernard Madoff fue hallado culpable este lunes de una estafa piramidal que ha durado dos décadas, y ha sido tachada de «maldad extraordinaria» por el juez Denny Chin. El magistrado ha sentenciado al financiero estadounidense a 150 años de prisión, la máxima pena que dispone la ley en este tipo de delitos. La sentencia satisface a la Fiscalía y a sus víctimas.
La estafa se descubrió el 10 de diciembre cuando Madoff confesó a sus hijos, que su negocio consistía en una fraudulenta estructura piramidal, por la que pagaba los intereses que prometía con el dinero de sus nuevos clientes sin necesidad de invertir nada nuevo. El financiero reconoció haber perdido hasta 50.000 millones de dólares.


