
Actualizado Martes, 30-06-09 a las 14:26
Fue hace ya dos semanas y a la vista de los no resultados en las revistas esta vez no hubo paparazzis ni padres camuflados que plasmaran la imagen para luego venderla. La Infanta Leonor tuvo su fiesta de fin de curso al igual que todos los niños en edad escolar y los Príncipes de Asturias, su momento de emoción al aplaudir a su primogénita y compartir ese momento con el resto de padres de alumnos de Infantil del colegio Santa María del Rosales, donde en su día también estudió Don Felipe y donde se supone que lo hará también la Infanta Sofía.
Días antes de que comenzaran las vacaciones, y por turnos según letra y curso, la Infanta bailó la representación que este año se centró en la historia de Alí Babá y los 40 ladrones.
Como es normal, en estas funciones la salida al escenario de los más pequeños suele ser la más aplaudida y retratada por unos padres y en algunos casos tíos y abuelos, que no pueden evitar emocionarse al ver a sus niños en ese montaje. La hija de los Príncipes, al igual que el resto de compañeros, hizo de estrella y para tal fin se colocó el traje que costaba 30 euros y que el mismo colegio facilitaba para que fueran todos iguales. Ese día Don Felipe y Doña Letizia se sentaron entre los padres, y desde allí vieron las dotes que su hija ya apunta como niña extrovertida y sociable que es.
Como es lógico, a medida que han pasado los meses todo se ha normalizado en el colegio al contar con una Infanta entre el alumnado. Es deseo de sus padres que Leonor se eduque en un ambiente de igual con sus compañeros y, salvo la presencia de escoltas en lugares estratégicos, es una estudiante más.