Lunes, 29-06-09
-Ya han pasado unas horas desde su victoria ante González. ¿Qué siente? ¿Alivio, felicidad, satisfacción?
-No, alivio, no. Felicidad, sí. Al ganar un partido así te das cuenta de que has hecho las cosas bien y que estoy haciendo el tenis que llevo dentro y que quiero realizar. Ahora lo que pretendo es que las cosas sigan así. Los partidos pasan muy rápido y ahora lo que tengo que hacer es centrarme en Simon y lo de González dejarlo atrás.
-Haber sido número uno y bajar hasta el cien. Uno debe de sentirse peor que mal.
-Claro, pero a algunos jugadores les ha pasado. Safin fue número uno y rondó el 95 o 96. A Agassi también le pasó. En las carreras de los tenistas, sea por lo que sea, que generalmente son lesiones, se va para atrás y hay que saber recuperarse. Lo que pasa es que es durísimo estar arriba e irte a las profundidades del ranking. Mentalmente es muy duro y se pasa muy mal, pero no hay que venirse abajo. Hay que intentar ir para arriba.
-¿Y qué se piensa en esos momentos?
-Ufff, es difícil de decir. Que va a costar mucho volver a subir porque sabes los pasos que tienes que dar, hacer buenos resultados y ganar a gente que son los primeros del ranking.
-¿Y dan ganas de dejarlo todo?
-No, porque tirar la toalla así de fácil porque unas lesiones te han tirado para atrás no es la solución.
-Ha llegado a decir que su peor momento fue cuando después del Open de Australia pierde con Santoro y se vuelve a lesionar. ¿Sintió frustración, ganas de llorar, ahora que está tan de moda?
-Para nada, siempre he sido un tío bastante perfeccionista en todo. Siempre he querido tirar para arriba cuando he estado abajo. He sido muy trabajador y he pensado que trabajando podía salir del agujero.
-¿En quién se apoya uno cuando suceden estas cosas?
-En la gente más cercana que son los que de verdad están ahí: el entrenador, la familia, los amigos y también hay que intentar hacer cosas que te diviertan cuando uno está tocado mentalmente.
-Un asunto vital en la recuperación ha sido el entrenamiento especial que ha venido realizando.
-Sí, son ejercicios que se llaman excéntricos, mucho de abductores, de fuerza explosiva. Son circuitos de cargas en el gimnasio. Es que no lo sé explicar muy bien. Más que tiempo lo que hay que hacer es realizarlos muchas veces para que la pierna coja fuerza. Lo hago tres o cuatro veces por semana y desde hace meses.
-El tenis ha evolucionado. Su derecha antes era una bomba y ahora, comparada con las que hay, es más normal.
-Creo que los top ten están a menor nivel que antes. No creo que ahora saquen mejor que Boris Becker, Stefan Edberg, Stich o similares. Yo nunca he sido un sacador, lo que he tenido ha sido muy buena derecha y cuando la he hecho funcionar me ha servido. Lo que sí creo que ha evolucionado el tenis es físicamente. La gente está muy fuerte y son más grandes que antes.
-¿Y personalmente, en qué ha mejorado Ferrero su tenis?
-El saque mucho, eso sin duda. También el revés. Me apoyo bastante en él y en cualquier clase de pistas. Y a nivel mental he ido mejorando a lo largo de los años. Creo que soy un jugador bastante más completo que antes, y más maduro.
-Hablando de Wimbledon y del partido ante González, hay dos momentos curiosos, incluso divertidos: El primero cuando, con 40-15, hace un ace y quiere seguir jugando, y el segundo, en una volea fácil en la que Fernando hace aspavientos para despistarle y le mete un pelotazo tremendo.
-Ah sí, bueno, en el primero es que pensaba que iba 30-0. La verdad es que no suele pasar, pero no sé que me ocurrió. Y en el segundo es que pensé que iba a correr hacia un lado y se quedó parado. Fernando estuvo muy bromista en el partido, pero ya sabéis que somos muy amigos y que me llevo muy bien con él.
-Va paso a paso pero, ¿En su fuero interno piensa que realmente puede ganar el torneo?
-Ganar es complicado. Estando en octavos, a falta de cuatro partidos pensar que se puede ganar Wimbledon es difícil. Todo el mundo que está en octavos está jugando bien. Los torneos se ganan a base no sólo de tenis. Uno tiene que estar bien físicamente, descansar bien, comer bien y que las cosas vayan saliendo. Los partidos son complicados, largos, hay que estar bien en todos ellos y alguno, casi siempre, se juega regular. Y justo ese es el que hay que ganar. Queda un trayecto muy duro. Si gano a Simon, luego tendría al favorito local, que es Murray. Es difícil pero si juego a este nivel no es descartable al cien por cien.



