
EFE / Un niño salta junto a propaganda electoral de los candidatos a diputados por la provincia de Buenos Aires Néstor Kirchner y Daniel Scioli, en la localidad de La Matanza
Actualizado Domingo, 28-06-09 a las 21:44
Cada dos años, Argentina acude a las urnas para renovar parcialmente el Parlamento. Hoy es una de esas ocasiones pero, a diferencia de otras, hay en juego algo más que la lucha por una mayoría legislativa. Esta noche, cuando comience el recuento de votos, se decidirá la brevedad del poder del matrimonio Kirchner, los nombres de los aspirantes dentro del peronismo para sucederles y los candidatos de la oposición que intentarán adelantarse en ese camino.
En ese abanico de bazas dos hombres y un distrito, el mayor del país, concentran el protagonismo. Se trata de la provincia de Buenos Aires, donde vota el 37 por ciento del padrón, y donde el ex presidente Kirchner (Frente para la Victoria) y el también peronista, aunque disidente del oficialismo, Francisco de Narváez (alianza Unión-Pro) luchan cuerpo a cuerpo. En ese territorio, peronista de cuna como ambos contendientes, se va a dar lo que algunos analistas llaman «la madre de todas las batallas».
Una decena de sondeos anticipa un empate técnico, en torno al 30 ó 35 por ciento, con ventaja oscilante entre uno y otro. Si se cumplen las previsiones, la estrella de Néstor Kirchner, que comenzó a apagarse hace tiempo, se fundirá para siempre. Aunque el marido de la presidenta ganara a De Narváez por un margen tan pequeño, «la estampida de los suyos será inevitable», aseguran. «El peronismo acompaña a sus líderes hasta la puerta del cementerio pero no entra», ilustran.
En caso de que el triunfador numérico resultara De Narváez, este hombre joven, con apenas cinco años de experiencia política, daría, como él mismo reconoció a este diario, el salto a la presidencia del Partido Justicialista (PJ) que hoy ostenta su adversario. Se da la circunstancia de que el PJ, fundado por el general Juan Domingo Perón, no acude con sus siglas en ninguna plaza. Sería como si en España el PSOE no fuera capaz de presentar lista propia en ninguna comunidad y sus candidatos fueran en alianzas o con otras siglas.
Otros distritos
Descartado un triunfo aplastante que podría salvar a Kirchner de tener que empezar a preparar las maletas de la Casa Rosada, sin posibilidad de colocar un delfín, y a su mujer obligarla a gobernar con consenso y diálogo, práctica desconocida hasta ahora por ambos cónyuges, la veda para sucederles se dará por abierta mañana. Pero ésta también viene condicionada por las elecciones en otros distritos.
En concreto, por la de Santa Fe, Córdoba y la ciudad de Buenos Aires. Entre las tres suman alrededor del 25 por ciento del padrón nacional y en ellas asoman las figuras que tienen la vista puesta en las presidenciales de 2011. Léase Carlos Reutemann que, aunque tiene garantizado su escaño en el Senado podría quedar segundo; el actual gobernador de esa provincia, Hermes Binner, que se ha incorporado a la campaña como si fuera un candidato, y el actual alcalde la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri. Éste logró cerrar una alianza con De Narváez y colocar a Gabriela Michetti, su vicealcaldesa, primera en la papeleta para lograr lo que todos los sondeos anticipan: una victoria contundente.
En este escenario, con las elecciones adelantadas tres meses -debían ser en octubre- el desafío no es sólo renovar la mitad del Congreso y un tercio del Senado. El reto o el mensaje de fondo es otro.



