
EFE Michael Jackson, durante el concierto que ofreció en el Estadio Vicente Calderón de Madrid en 1992
Publicado Domingo, 28-06-09 a las 03:15
Viendo la facilidad con la que despachan entradas U2 y Bruce Springsteen o, sin ir más lejos, la rapidez con la que se evaporaron todos los tickets puestos a la venta para sus conciertos en el O2 de Londres, cuesta creer que Michael Jackson no agotase ninguna de sus actuaciones en España. Cuesta creerlo, sí, pero así fue.
Alpinista de las listas de ventas, plusmarquista invencible del pop negro, a Jackson se le resistieron los escenarios españoles. Será que, como en casi todo, el autor de «Off The Wall» llegó demasiado pronto con sus milimetrados y deslumbrantes montajes y el mundo no estaba aún preparado para el primer advenimiento del stadium-pop.
El caso es que, con más o menos público, Jackson actuó en España en nueve ocasiones. O diez, si contamos la visita promocional que trajo a The Jackons a Madrid en 1979 y de la que salió, entre otras cosas, aquel colorido «Blame It To The Boogie» que emitió «Aplauso».
Después de aquello, el astro rey del pop tardó casi una década en armar su primer tour mundial, el de «Bad», y recaló en España en agosto de 1988 con tres conciertos en Marbella, Madrid y Barcelona. Su estreno en el Camp Nou se saldó con 65.000 personas, pero quedó un tanto eclipsado por las 85.000 que había congregado Bruce Springsteen en el mismo recinto seis días antes. En septiembre 1992, el «Dangerous World Tour» desembarcó en Barcelona, Oviedo y Madrid. Fue el montaje de los chisporrotazos y las gigantescas pantallas laterales que un año más tarde, en septiembre de 1993, pudo verse también en Tenerife.
Ninguno de los conciertos rozó el sold out, por lo que Jackson ajustó la estrategia y, a la hora de trazar el plan de ruta del «HIStory Tour», centró todos sus esfuerzos en una única fecha: el 24 de septiembre de 1996 en Zaragoza. 35.000 personas se acercaron a La Romareda para redescubrir en directo el recopilatorio de grandes éxitos con el que el autor de «Thriller» capeaba las vacas flacas.
Cuatro años después, el 6 de septiembre de 1997, Jackson aterrizó en Valladolid recién llegado del funeral de Lady Di y ofreció en el Nuevo Zorrilla la que sería su última actuación en España.


