David Ferrer
Domingo, 28-06-09
Es un fenómeno que empezó a producirse de forma notoria en Roland Garros y se ha acusado aún más en Wimbledon, donde una decena de jugadores cayeron simultáneamente en la primera ronda, de forma mayoritaria hombres, pero también mujeres. En París fueron seis y dos, cifra que ha aumentado en Londres: siete y tres. Aquí tuvieron que retirarse Istomin, Acasuso, Tursunov, Dimitrov, Roitman, Bolelli y Llodrá, y en las chicas: Paszek, Bremond y Zvonareva. Independientemente de los que no han podido venir porque estaban lesionados como Nadal, Ljubicic, Nalbandian, Monfils, Bagdhatis y Moyá.
Son muchos y es que el calendario está tan apretado que los jugadores no descansan. En Londres, preparadores y fisios coinciden en que hay tantas lesiones por dos razones: el músculo no descansa ante tanto torneo y las lesiones no se curan del todo. El problema es el ranking. Aunque los jugadores intenten quitarle hierro al puesto que ocupan, lo cierto es que no acudir a un torneo les hace bajar puestos. Y ahí viene el peligro. Como decía Verdasco: «al subir de ranking te das cuenta de que las primeras rondas son más benévolas contigo, con lo que tienes el camino más llano. Si estás más abajo en el ranking, enseguida te encuentras a los mejores, por lo que te cuesta más progresar. Es un círculo vicioso».
Acelerar la recuperación
Ese es el principal problema. Los jugadores aceleran las recuperaciones y acortan los plazos para no verse muy abajo en el ranking, por lo que vuelven a lesionarse. Juan Reque, fisio de Maria Sharapova, comentaba que «los jugadores cometen un error grave, que es seguir disputando torneos sin cuidar las lesiones que tienen. Estas, que son pequeñas en un momento dado, se van agravando a medida que van jugando partidos y, lo que en principio era una lesión leve, acaba convirtiéndose en una grave. Así vemos cómo muchos padecen tendinopatía crónica muy difícil de curar y tratar». Algo parecido a lo que le pasa a Nadal.
Según Reque: «Hay una relación entre el tiempo de evolución de la lesión y el tiempo de recuperación. Cuanto más tiempo se juegue con dolor más tiempo se tardará en volver a jugar sin él».
Otro problema añadido es el que resaltan algunos preparadores: «Hay jugadores que aprovechan que están lesionados para jugar al golf, irse de copas con los amigos o salir por la noche. Gran error. Deberían descansar y recuperarse bien de las lesiones, pero no lo hacen. Por eso pasa lo que pasa».




