Actualizado Domingo, 28-06-09 a las 08:48
Hay personas que muy a su pesar se convierten en referentes para una sociedad que los reclama y necesita como el comer. Por culpa de un zarpazo esa gente pasa a ser un ídolo gracias a su personalidad, su fuerza, su carisma, su valor... Contamos ya con casi tantos referentes como familiares de víctimas del terrorismo nos rodean. El más reciente es Paqui Hernández.
Quien hoy ocupa la portada de nuestro periódico es otra maldita vez un ejemplo para una sociedad, la nuestra, donde la normalidad sigue siendo noticia. Porque aún sorprende y sobrecoge que suene a nuevo la voz de una viuda a la que, además, quieren callar. O que en el pueblo porte en sus brazos la bandera de España aún con el cuerpo caliente de su esposo. Y que llame fascistas a los asesinos de su marido. O que ella y sus hijos luzcan una dignidad a prueba de bombas. Los referentes lo son porque están por encima del resto. Como Paqui Hernández y como siempre estuvo, sin él saberlo, Eduardo Puelles.

