
Sábado, 27-06-09
Ha pasado sólo un cuarto de siglo y ya parece toda una vida. En el «draft» de 1985 los Nets seleccionaron con el número 38 a un español llamado Fernando Martín y recibieron numerosas críticas por su esnobismo. Los estadounidenses no concebían que alguien supiera jugar al baloncesto fuera de sus fronteras y que llegara a su liga profesional,
Los tiempos han cambiado y también las ideas. Con la NBA como principal impulsora, se ha promovido una idea de basket-global que ha llevado a distintas naciones a la elite (Grecia, Argentina o España) y a un desembarco masivo de extranjeros en su país (este último año han sido 75, de 32 naciones diferentes).
El baloncesto español ha sido protagonista de esta evolución por su constante aportación de jugadores al «draft» (ya van catorce) y porque además de los siete que han debutado por esta vía otros dos lo han hecho como agentes libres. Esto permite al resto de sus compañeros mantener viva la ilusión del viaje en cualquier tramo de su carrera.
Este poderío se demuestra igualmente en otros detalles, como que los jugadores ya no se ciegan por cruzar el Atlántico y miran mucho sus intereses. Fueron muy comentadas las «espantadas» de Albert Miralles y Fran Vázquez, que dejaron a los equipos de Florida plantados, o los retornos de Raúl López y Juan Carlos Navarro al «redil» de la ACB, donde se sienten mucho más cómodos y reconocidos económicamente que en la NBA.
Este año el protagonismo hispano es absoluto. Tanto por el anillo logrado por Pau Gasol como por el quinto puesto logrado por Ricky Rubio en el «draft» de la pasada noche en Nueva York. El jugador badalonés fue una de las estrellas del festejo, aunque no salir más arriba le impedirá que vaya este año a los Wolves. Continuará en el Juventud y se incorporará en 2010, ya sin claúsulas leoninas que le aten. Lo mismo que Víctor Claver a Portland o Sergio Llull a Houston. No tienen prisa y prefieren ganar más experiencia antes de dar el salto.




