El premier italiano, Silvio Berlusconi, aseguró ayer en Bruselas que acabará «con la basura» publicada contra su persona, del mismo modo que hice con las toneladas de basuras de Nápoles».
Los «desechos» a los que se refirió el «Cavaliere» están relacionados con una nueva investigación abierta en la Fiscalía de Bari que indaga sobre el supuesto pago a jovencitas para que acudieran a sus fiestas privadas.
La polémica se inició esta semana con la entrevista en el «Corriere della Sera» a Patricia D´Addario, quien aseguraba que ella había acudido a varias fiestas privadas de Berlusconi previo pago de mil euros. A la denuncia de esta mujer se unieron a lo largo de la semana, la de otras tres chicas que confirmaron la versión dada por D´Addario.
Además de la presencia de «chicas pagadas», la Fiscalía investiga si durante las fiestas se consumía cocaína como especularon los medios del país. Mientras prosigue la investigación en este sentido, la Autoridad Garante de la Privacidad declaró ayer ilegales 27 de las 43 fotografías denunciadas por el abogado de Berlusconi, Nicoló Ghedini. Se trata de instantáneas realizadas por el fotógrafo sardo Antonello Zappadu entre el 2006 y 2009 en Villa Certosa.


