Aunque la junta de accionistas celebrada ayer por el Santander transcurrió con la tradicional placidez, Emilio Botín se vio obligado a lidiar con las críticas de algunos pequeños inversores por tres episodios vividos por el banco en los últimos tiempos: la estafa del broker norteamericano Bernard Madoff, la quiebra de Lehman Brothers y la suspensión del reembolso del fondo Santander Banif Inmobiliario. A todas estas cuestiones respondió el presidente de la entidad con contundencia: el Santander, según dijo, ha hecho en todo momento «lo que mejor se ajusta a los intereses de clientes y accionistas».
Los incidentes de Lehman y Madoff tuvieron un impacto de 450 millones de euros en las cuentas del banco y el 95% de los clientes afectados aceptaron la propuesta de canje que les hizo el Santander para sus participaciones en fondos afectados por los dos casos. En el turno de intervenciones, un abogado del bufete Cremades-Calvo Sotelo, que representaba a personas afectadas por la estafa de Madoff, felicitó al banco por haber dado una solución satisfactoria para la mayoría de los perjudicados, recordando que había sido la única entidad financiera internacional que, según él, se había comportado con transparencia y eficacia en este asunto.
Botín centro una parte importante de su intervención en el tema de la remuneración de los accionistas, cuestión que le valió el aplauso de la concurrencia en diversos momentos de la junta. Así, recordó que el Santader es el primer banco del mundo en reparto de dividendo. Algo a lo que, según una accionista que intervino posteriormente, han tenido que renunciar 16 de las primeras 20 entidades más importantes del planeta.
Banca europea en negativo
Y para rematar su argumentación, Emilio Botín esgrimió unas cantidades que no dejan lugar a dudas: el 76% de rentabilidad (entre dividendo y subida de la acción) que han registrado los accionistas del banco en los últimos diez años, justo desde la fusión con el Central Hispano. En ese mismo periodo 1999-2009, la rentabilidad media del sector bancario español ha sido del 12%, la del Ibex 35 un 31% y la de los principales valores bancarios europeos (excluido el Santander) un -11%.


