Zapatero se congratula de haber bajado la presión fiscal, aunque ha sido por el desplome económico
Zapatero, el pasado miércoles en la sesión de control al Gobierno / JAIME GARCÍA
Actualizado Viernes, 19-06-09 a las 11:42
Los inspectores de Hacienda están convencidos de que el Gobierno hará todo lo posible porque la presión fiscal aumente a partir de ahora, porque "necesita hacerlo para financiar el Estado, ya que el PIB va a bajar". Sus previsiones dicen que, además de que disminuirán los beneficios empresariales, no habrá inflación, por lo que el comportamiento del IVA tampoco será positivo. Por ello, dicen los inspectores que "siendo muy optimistas, la recaudación impositiva será inferior en 7.000 u 8.000 millones de euros a la del año en curso".
La fiscalidad vuelve a estar de modaY es que la importante subida de impuestos especiales (los del tabaco y la gasolina, que el alcohol podría subir después del verano) que anunció el Gobierno el pasado viernes, sólo cinco días después de las elecciones europeas, se ha vuelto a poner de moda. Tanto que fue objeto de debate en la sesión de control al Gobierno del pasado miércoles en el Congreso de los Diputados. Ante las críticas del presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, por haber precisamente subido impuestos justo después de las elecciones, el presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, respondió diciendo que "cuando llegamos al Gobierno, la presión fiscal era del 34% sobre el PIB frente al 32,8% actual". Zapatero intentó con esta frase achacar esta bajada de la presión fiscal a las políticas de su Gobierno, cuando la realidad dice que esta bajada no se ha producido por una reducción de impuestos sino por la caída, más bien el hundimiento, de la actividad económica, tal y como le recordó Rajoy.
Y a las pruebas nos remitimos: en 2006, y pese a la rebaja de algunos impuestos como el de Sociedades, la presión fiscal aumentó y la recaudación neta de la Agencia Tributaria subió un 11,6%, debido sobre todo a la actividad del sector inmobiliario y de la construcción, un sector especialmente gravado con muchos impuestos, y del cual se han estado beneficiando durante años las arcas públicas. En esta subida de la presión fiscal nada tuvo que ver el Gobierno, sino la actividad económica, al igual que nada tiene que ver en la situación en que nos encontramos
¿Qué es la presión fiscal?
La presión fiscal "representa la recaudación total de impuestos y cotizaciones sociales, con lo que luego se pagan las pensiones, la sanidad, etc...", asegura a ABC.es Francisco de la Torre, portavoz de la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado. El Gobierno de turno poco puede hacer para que esta presión suba o baje, ya que "cuando crece la actividad, la recaudación fiscal crece por encima, y cuando ésta cae, la recaudación cae también más que la actividad". El año pasado, según este experto, apenas hubo una bajada puntual de algún impuesto, "como el de Sociedades que se redujo del 32,5% al 30%", pero el desplome de la recaudación pública fue espectacular, hasta llegar al 38% de caída.
Por tanto, los impuesto que se subirán, según los inspectores, son "los especiales, con una posible nueva subida y la inclusión del alcohol" y sobre todo el IRPF, que "puede subir el año que viene". Así que agárrense los bolsillos, porque la hacienda pública necesita dinero.


