
EFE Ana Mato pasa un papel a Mariano Rajoy en presencia de Manuel Fraga, durante la Junta Directiva Nacional del PP
Martes
, 16-06-09
Más de cuatro meses después de las primeras detenciones de la «operación Gürtel» es muy probable que la supuesta trama de corrupción que afecta a miembros del PP termine siendo investigada en el Tribunal Supremo. Y ello, porque el instructor de la causa en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), Antonio Pedreira, elevó ayer exposición razonada a la Sala Segunda del Alto Tribunal al ver indicios contra los aforados Luis Bárcenas y Jesús Merino, el primero senador y el segundo diputado. Además, pide a la Sala que ante la prescripción de los delitos fiscales llame a declarar con «urgencia» a los dos aforados citados y al eurodiputado saliente Gerardo Galeote, que perderá esa condición el próximo 14 de julio.
Pese a que ya el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón puso en la picota al tesorero de los populares, no ha sido hasta ahora cuando la Fiscalía Anticorrupción ha visto indicios suficientes contra Bárcenas. Los últimos los ha aportado un informe de la Agencia Tributaria, del que se deduce que si el Tribunal Supremo no asume la causa antes del próximo 30 de junio se corre el riesgo de que los delitos fiscales prescriban, pues los dos parlamentarios sólo podrían ser imputados, en su caso, por el Alto Tribunal.
Fuentes jurídicas señalaron que, en su exposición razonada, Pedreira pide al Supremo que conozca la totalidad de las actuaciones para mantener la «unidad del procedimiento» y evitar la «ruptura de la causa».
Para el instructor, los avances en la investigación -fruto de las últimas declaraciones ante el juez y de los informes de Anticorrupción y de la Agencia Tributaria- han puesto de manifiesto la «posibilidad veraz» de que Bárcenas y Merino hayan podido incurrir en «infracciones de naturaleza administrativa y penal» y de que hayan cometido un delito de cohecho y otro contra la Hacienda Pública en el caso de Bárcenas, y de cohecho en el de Jesús Merino.
El Tribunal Supremo, según se afirma en la exposición razonada, tiene plena competencia para asumir el proceso penal contra los aforados sin que el TSJM ni la Audiencia Nacional puedan oponerse a sus decisiones.
El juez Pedreira toma la decisión de elevar la causa a instancias de Anticorrupción, quien considera concluyente el último informe de la Agencia Tributaria y de hecho lo incluye en su exposición. A diferencia de sus tres anteriores pronunciamientos al respecto, la Fiscalía ya no tiene dudas de que las iniciales «L.B.» o el apodo «Luis el Cabrón», que constan en la contabilidad secreta de las sociedades del presunto cerebro de la trama, Francisco Correa, se corresponden con el tesorero del PP, si bien hasta ahora nadie ha hablado de que los posibles indicios contra Bárcenas vayan más allá de su persona y afecten a la financiación del partido.
Con independencia de lo que señalen los nuevos informes respecto a Bárcenas, Garzón ya le implicó en el cobro de 1,35 millones de euros por parte de las sociedades de Correa. También en la «caja B» del presunto cerebro de esta trama figuran pagos a Jesús Merino, diputado nacional por Segovia. Entre ellos está uno de 50.000 euros y otras cantidades asignadas a «J. M.» que suman 170.000 euros.
Próximos pasos
La Sala de Admisión del Tribunal Supremo, que debe decidir si asume la investigación del «caso Gürtel», está compuesta por el presidente de la Sala Penal, Juan Saavedra, y los magistrados Andrés Martínez Arrieta y Miguel Colmenero.
Será esta Sala la que pedirá a la Fiscalía que informe sobre la competencia del Supremo y nombre al ponente que redacte la decisión sobre la admisión. Si el TS asume la causa, el «caso Gürtel» contará con un nuevo instructor.



