Martes
, 16-06-09
CRISTINA DE LA HOZ
MADRID. Mariano Rajoy mantuvo ayer su estrategia con el tesorero de su partido, Luis Bárcenas, al anunciar que defenderá a «los que son inocentes mientras no se demuestre lo contrario». El líder del PP hacía estas declaraciones apenas un par de horas antes de que se conociera que el juez del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que instruye la «trama Gürtel», Antonio Pedreira, elevaba al Supremo una exposición razonada sobre indicios de delito tanto contra Bárcenas como contra el diputado Jesús Merino. Conscientes en el PP de que hoy habría noticias en este sentido, Rajoy decidió hacer una alusión al asunto durante su intervención ante la Junta Directiva Nacional del PP, a la que no acudió Bárcenas.
Así, tras querer dejar claro que «este partido no se ha financiado ilegalmente ni recibido un euro de las personas detenidas», en referencia al cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa, anunció que actuará con «prudencia y serenidad». «Vamos a defendernos de las campañas que nos hagan y defenderemos también la honorabilidad del PP y de los que son inocentes mientras no se demuestre lo contrario». Ahora bien, objetó, si alguien ha hecho «cosas que no son aceptables», «actuaremos en consecuencia». Rajoy repitió casi palabra por palabra sus argumentos de la anterior Junta Directiva, celebrada en marzo.
Lo más llamativo lo constituyó su ruego a los miembros de la Junta a que «confíen en lo que hace la dirección de este partido», sabedor de que hay muchos dirigentes que cuestionan la continuidad de Bárcenas en un puesto tan sensible como el control de las cuentas del partido, a pesar de que éste haya dado todo tipo de explicaciones y de garantías al propio Rajoy.


