El representante ruso ante la ONU, Vitali Churkin / AP
Publicado Martes, 16-06-09 a las 18:55
Rusia, haciendo uso de su derecho como miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, vetó ayer un proyecto de resolución que pretendía prolongar el mandato de la misión de observadores de la ONU (UNOMIG) en la provincia separatista georgiana de Abjasia. El representante ruso ante la ONU, Vitali Churkin, calificó de “veneno político” los intentos de incluir en el texto de la resolución una cita a la necesidad de salvaguardar la integridad territorial de Georgia.
“No tiene sentido ampliar el mandato de la misión por que se basa en realidades caducas”, señaló Churkin en referencia al hecho de que Abjasia, al igual que Osetia del Sur, es ya un estado soberano. La independencia de esos dos enclaves pertenecientes a Georgia fue reconocida por Moscú el 26 de agosto del año pasado y ningún otro país, con la única excepción de Nicaragua, ha secundado la medida.
La propuesta vetada por Rusia contó con el apoyo de 10 países, entre ellos EE.UU., Francia y el Reino Unido, y con la abstención de China, Libia, Uganda y Vietnam. El mandato de la UNOMIG, establecido en 1993 y vigente desde 1994, finalizaba ayer y se trataba de ampliarlo dos semanas más a la espera de que el Consejo de Seguridad hubiera ultimado un plan a largo plazo sobre la misión de observación.
Actitud «muy decepcionante»El titular británico de Exteriores, David Miliband, considera “muy decepcionante” la actitud de Rusia y cree que irá en perjuicio de la población civil. En una reciente entrevista al canal China Central TV, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, advirtió que hay dos “líneas rojas” en cualquier discusión con Occidente a propósito de la situación en el Cáucaso: Rusia nunca echará marcha atrás en el reconocimiento de Osetia del Sur y Abjasia ni se sentará en la misma mesa con el actual presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, a quien considera un “criminal”.
La UNOMIG contaba con un contingente de 134 observadores militares. Por razones similares, la misión de la OSCE tuvo que abandonar Abjasia el pasado mes de enero. A partir de ahora, los únicos observadores que habrá en la zona, junto a la frontera pero fuera de Osetia del Sur y Abjasia, serán los 200 efectivos de la Unión Europea (EUMM), desplegados el 30 de septiembre de 2008. Entre ellos hay 10 guardias civiles españoles.


