Valoración:
Publicado Sábado, 13-06-09 a las 06:44
Fred Halliday participó esta semana en un seminario sobre el futuro de las minorías en Oriente Próximo, organizado por el Centro de Estudios de Oriente Medio (CEMO). Autor de dieciocho libros sobre relaciones internacionales, Halliday es analista de la BBC, la CNN y la cadena árabe Al Yasira.
-¿Estamos ante unas elecciones amañadas?
-Sí en el sentido de que los candidatos a presidente tuvieron que pasar antes por el tamiz de la censura, para comprobar su lealtad a la «revolución», y muchos fueron desechados. Pero Irán es un régimen autoritario muy particular, que convoca elecciones para intentar legitimarse.
-¿Por qué se arriesga el régimen integrista a perder en las urnas?
-Por dos razones principales. En primer lugar porque el persidente del gobierno tiene poderes muy limitados: el poder real en las grandes cuestiones lo tiene el líder supremo religioso, el ayatolá Jamenei. Y por otra parte porque en Irán no hay ni puede haber partidos políticos, y por tanto —como se comprobó con el presidente Jatamí— el jefe del Gobierno no puede provocar por sí solo ningún movimiento de cambio en el sistema.
-¿Qué puede pasar si vuelve a ganar Ahmadineyad, algo muy probable según los primeros indicios?
-Irán está cambiando. Y también Ahmadineyad. Su retórica ya no es tan irresponsable como en los primeros momentos de su mandato. Hoy existe más libertad de expresión en el país, y hay gestos que subrayan una nueva actitud hacia Estados Unidos, el «gran enemigo» de la revolución islamista iraní. En realidad los iraníes están colaborando con EE.UU. en Irak para estabilizar la situación, aunque no lo dicen, porque eso juega en favor de sus intereses.
-Lo que no obsta para que se mantenga abierta la posibilidad de un ataque contra Irán en caso de que prosiga su proyecto de armas nucleares...
-Creo que nadie puede asegurar que, en caso de que Irán logre el arma atómica, no vaya a lanzarla contra Israel. Pero creo que es muy improbable. Y me baso en un dato: ninguno de los 4.000 cohetes que lanzó la guerrilla chií libanesa en 2006 contra Israel era de origen iraní. Hizbolá tenía cohetes persas, pero Irán le prohibió utilizarlos. De todos modos la retórica antiisraelí tiene su propia dinámica y siempre cabe el riesgo de un error en el cálculo.
-¿Cree entonces que Ahmadineyad es un estadista fiable?
-No quiero decir eso. Ahmadineyad nunca estudió la realidad de Occidente. No sabe apenas nada. Pero los años le han hecho ser más responsable que antes.
-¿Tiene el líder supremo, Jamenei, todo el poder en Irán, o hay también equilibrios en la jerarquía de la «nomenklatura» clerical?
-Jamenei es como un monarca absoluto en un sistema en transición. Tiene autoridad sobre las fuerzas armadas y las grandes líneas de la política, pero está condicionado por un «núcleo duro» de doce personas, que llegaron a la cúspide no por la revolución de Jomeini sino por la guerra contra Irak que terminó en 1988.
-¿Cómo condiciona ese hecho la actitud del ayatolá Jamenei?
-Él calcula que su gran carta de éxito en ese entorno tan peculiar es el antiamericanismo islámico y tercermundista, y por eso empuja a Irán a las campañas exteriores en favor de los palestinos o de los chiíes libaneses.
-¿Cómo puede afectar a la estrategia del régimen la caída del precio del petróleo?
-Va a reducir mucho su margen de maniobra, tanto en política interna —para cumplir las promesas económicas hechas al pueblo— como en sus aventuras exteriores. Ahmadineyad hizo su programa con el barril a 150 dólares y hoy está en torno a los 70 dólares. Esta situación va a condicionar también la nueva realidad política que surja de las urnas.
Nuevo Depósito AZUL 15. 3,25% TAE a 15 meses. iBanesto da más.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...
Facebook ABC.es
ABC.es on Facebook