Viernes, 12-06-09
Tres directivos de la compañía austríaco-canadiense Magna, la nueva accionista que dirigirá los designios de Opel, visitaron ayer la factoría de Figueruelas acompañados por un alto directivo de General Motors Europa. Tal y como estaba previsto, los ejecutivos de Magna recorrieron las instalaciones, hablaron con sus responsables y mantuvieron un breve encuentro de veinticinco minutos con los miembros del comité de empresa.
Los sindicatos, conscientes de la reestructuración que se avecina, trasladaron a los directivos de Magna su deseo de colaborar para que esta planta mantenga su fortaleza. Magna ha dejado claro que habrá ajustes. En mayor o menor medida, afectarán a toda la red de fábricas de Opel, también a Figueruelas.
En el encuentro no participaron representantes políticos. Fuentes del Gobierno aragonés explicaron que así se había establecido de antemano, porque hay una reunión fijada para la primera quincena de julio entre directivos de Magna, representantes del Ejecutivo regional y del Ministerio de Industria. La de ayer era «una visita de carácter técnico e interno», según indicaron las mismas fuentes.
El presidente del comité de empresa de Figueruelas, José Juan Arcéiz, declaró a ABC que el encuentro fue «breve, pero intenso». Los sindicatos pidieron a los directivos de Magna que, al decidir sobre el futuro de cada una de las plantas de Opel, se guíen por «criterios económicos».
En la fábrica zaragozana están convencidos de que, si es así, esta factoría tiene garantizado su futuro, porque ha demostrado su competitividad a lo largo de los años. Pero temen que los distintos gobiernos entren en juego, que intervengan en defensa de sus respectivas factorías y que, en ese escenario, la eficacia económica de la fábrica se vea empañada por otros criterios de oportunidad.


