
Juan Luis Arsuaga / ABC
Actualizado Viernes, 12-06-09 a las 22:16
Antes de ponerse manos a la obra en la dirección del yacimiento de Atapuerca -la campaña de verano comienza dentro de unos días en la excavación burgalesa-, el paleontólogo Juan Luis Arsuaga tiene tiempo para presentar su último libro, «El reloj de Darwin» (Temas de hoy), en el que describe cómo el naturalista británico elaboró sus teorías sobre la evolución de las especies. En un chat con los lectores de ABC.es, Arsuaga ha defendido la ciencia, la razón y la lógica para explicar el origen del mundo y del Hombre frente a los posicionamientos más rígidos.
«El creacionismo no se puede defender científicamente, es como decir que la Tierra es el centro del Universo», ha dicho el investigador sobre el conjunto de creencias que niegan la evolución y atribuyen la vida tal y como la conocemos hoy a un acto de creación divino o a una inteligencia superior. Aunque parezca contradictorio, estas ideas han resurgido precisamente cuando se cumplen doscientos años del nacimiento de Darwin y ciento cincuenta de la publicación de su obra «El origen de las especies».
«Los que lo defienden lo hacen desde doctrinas ideológicas que no tienen nada que ver con el conocimiento ni con la cultura», ha continuado Arsuaga. El ejemplo es muy claro: «Bin Laden seguro que es creacionista. ¿Alguien cree que tiene razón? ¿Alguien quiere pensar lo mismo que él?».
A la pregunta de qué papel juega Dios en todo esto, el paleontólogo ha advertido de que «ciencia y religión tienen magisterios diferentes». A su juicio, «el profesor de biología no explica religión, y el de religión no debe explicar biología. La evolución en general y la humana en particular son biología, o sea, que las explica el profesor de biología».
Búsqueda de nuevos restos
Respecto a su trabajo en Atapuerca, el equipo de Arsuaga se afanará en la búsqueda de nuevos restos del hombre europeo más antiguo -1,2 millones de años-, por ahora clasificado como Homo antecesor. «Tenemos parte de una mandíbula y una falange de mano. El resto tiene que estar por ahí pero no será fácil encontrarlo», ha confesado el científico. Sin embargo, sí hay más oportunidades de encontrar fósiles de comunidades más recientes en la sima del Elefante y en la sima de los Huesos.
El investigador ha lanzado una llamada a nuestras conciencias para reflexionar sobre el futuro de la Tierra. «El futuro no está escrito -ha recordado-, no es algo que nos sobreviene, sino algo que construimos todos los días. Eso vale para nuestra contribución al cambio climático». Eso sí, «el día que venga la próxima glaciación nos vamos a enterar. Ésa es la mayor catástrofe que puedo imaginar para la especie humana».
Sin salacot ni látigo, Arsuaga no se reconoce en su «colega» de profesión Indiana Jones. «No me parezco en nada y no lo lamento. Los científicos europeos somos otro modelo». Ahora bien, «una ciencia como la nuestra es una aventura en la naturaleza y por eso es una gran experiencia».



