Francia respalda la política europea de Sarkozy con su voto en las urnas
El escutinio del 99,9 por ciento de los sufragios en Francia confirmaba ayer una abstención histórica, una victoria importante de Nicolas Sarkozy y los ecologistas de Daniel Cohn-Bendit, una grave derrota para socialistas y centristas, y el hundimiento de comunistas y extrema derecha, convertidos en grupúsculos «protestatarios».
La abstención final del anunciada del 59,52% es la más grave de la historia electoral reciente. Se confirma un «desinterés» creciente de los electores, que no ha dejado de crecer desde los primeros comicios europeos de 1979.
El 27,83% de los votos de la UMP de Nicolas Sarkozy le va a reportar 28 escaños y solo tiene un precedente. Es la primera vez desde 1979, siendo presidente Valery Giscard d'Estaing, que el partido presidencial gana con gran ventaja sobre el PS unas europeas.
El Partido Socialista, primer partido de la oposición, sufre una severa derrota, consiguiendo un 16.58% de los votos, 15 escaños. Uno de los peores resultados de su historia, consecuencia de la guerra personal (Martine Aubry / Ségolène Royal), guerra política (enfrentamiento soterrado entre partidarios y adversarios de Europa) y guerra ideológica del socialismo francés, sin aliados ni doctrina política conocida.
Los ecologistas de Europe-Ecologie, liderados por Daniel Cohn-Bendit consiguen 14 escaños en una victoria importante, con el 16.1% de los votos. Un resultado excepcional que deja a los ecologistas como tercera fuerza a la par del PS a buena distancia de unos centristas descarriados, los del MoDem, de François Bayrou, que sufren una severísima derrota con un 8.4% de votos y seis escaños.
El partido heredero de los democristianos obtiene un resultado catastrófico, para las ambiciones presidenciales de su líder y para un centrismo ya sin rumbo.
A la izquierda comunista y la extrema izquierda, el PCF y el Front de Gauche apenas consiguen un 6% (5 escaños), uno de los peores resultados del comunismo y «la izquierda de la izquierda» francesa. La más extrema izquierda trostkista del Nouveau Parti Anticapitaliste de Oliver Bensançenot apenas obtiene un 5%, un escaño, muy por debajo de las previsiones que les instala en una periferia políticamente insignificante.
Extrema derecha, hundida
La extrema derecha de Jean-Marie Le Pen se hunde al 6.35% de los votos, tan solo 2 diputados, su peor resultado histórico, hundido en una posición marginal, insignificante y Libertas se conforma con un diputado y el 5%.
François Fillon, primer ministro, fue el primer dirigente en felicitarse de unos resultados que «son un una muestra de confianza para las reformas y la política liderada por el presidente Sarkozy».
Los «jóvenes lobos» del PS se mostraban «decepcionados» por unos resultados que sumen a la oposición en una nueva crisis de identidad.
Tras el voto europeo, el paisaje político francés entra en una fase de recomposición. Se espera un posible cambio de gobierno. Y se presta a Sarkozy la intención de una nueva «apertura a la izquierda», para mejor dividir al PS. En la oposición socialista comienza una nueva fase de ajuste de cuentas. Por su parte, los ecologistas esperan rentabilizar de alguna manera su conversión en la tercera fuerza política nacional.

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