La veterana y premiada traductora María Teresa Gallego reiteraba sus argumentos de siempre, convertidos en reivindicación en la Feria del Libro. «Maltratar al traductor es maltratar al lector». De este modo, a su vez, salía al paso de acusaciones contra la presumible vanidad de estos profesionales. «La mayor parte de las editorales no valora este trabajo», apuntaba Teresa Gallego. «La inmensa mayoría no son conocidos, ha habido que luchar para que aparezca su nombre en cada volumen», corroboraba Alberto Conde, que hace ya 20 años que tradujo la primera novela de Le Clézio, y no se vendía.
La Feria del Libro nos llevó con la mesa «Con traducción no hay Pirineos II» a las obras de Modiano y Le Clézio, aunque nos trajo de vuelta a España. Los dos traductores comentaron su quehacer y su situación profesional. «España es el país que peor paga y peor trata a los traductores», comentó Alberto Montes. Más del 30% de los libros del mercado español son traducciones de otros idiomas.

