El conseller de Educación se ha puesto al frente de la procesión laicista al defender que haya escuelas en las que se impida colocar pesebres o en los que las vacaciones de Navidad se llaman de Invierno. En su opinión, las escuelas dr deben «adaptar a su entorno» y los «proyectos educativos atender la diversidad el alumnado», lo que, al parecer, encaja con prohibir el Belén.
