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BARCELONA. Un niño de siete años murió el pasado jueves tras un accidente ocurrido en el gimnasio del colegio Baró de Viver, situado en el distrito de Sant Andreu de Barcelona, según confirmaron a Ep fuentes de los Mossos d´Esquadra. Según publicaba ayer El Periódico, los hechos se produjeron cuando el menor, D. R. P, alumno de segundo de Primaria, supuestamente, se encaramó a una cuerda que estaba amarrada al techo por los dos cabos y, tras resbalar, «recibió un golpe seco en la tráquea». Al parecer, el suceso se produjo cuando la clase de Educación Física había concluido.
La policía catalana confirmó ayer que la muerte del alumno fue «accidental» y que «no tiene nada que ver» con ninguna variedad del juego del ahorcado. En declaraciones a los medios, el gerente del Consorcio de Educación de Barcelona, Manel Blasco, aseguró que el accidente se produjo con la cuerda y fue por ahogo, aunque recordó que los Mossos están investigando para «clarificar» los hechos. Señaló que «no existe información concluyente» de lo que pasó y si en el momento de los hechos el menor se encontraba solo en el gimnasio. La profesora se encontraba recogiendo los instrumentos utilizados en las actividades en el patio.