Viernes, 05-06-09
G.SANZ / I. ANGUERA
BARCELONA. Definitivamente, si el PSOE pierde el domingo no será por falta de vídeos. Después de anunciar que el de Fernando Colomo iba a ser el último, anteayer llegó un sexto, sobre el «brote verde» del empleo, y anoche, en el mitin del Polideportivo Mar Bella de Barcelona, otro para recibir a «Gladiator Zapatero». Una versión del que puso Pep Guardiola a los jugadores del Barça antes de la final de la Champions en Roma, pero en vez de imágenes de Pujol, Xavi o Iniesta alternadas con las de Russell Crowe, mucho Zapatero, algo de Montilla y, sobre todo, mucho Felipe González. Que la rama catalana del socialismo le tiene devoción al ex presidente.
Así que cuando tronó en el pabellón el «Nessun Dorna» de la garganta de Pavarotti, a Zapatero no le quedaba otra más que salir al escenario a dejarse la piel frente al PP/Manchester United: «¡Os pido un voto que podáis explicar a vuestros hijos!». Toma ya. «Un voto que fortalezca la recuperación de la economía, para que los 70.000 empleos de mayo sean muchos más en los próximos meses», gritó con el pabellón ovacionándole en pie. «El PP no ha ayudado en ningún momento a luchar contra la crisis y cuando hay una noticia buena, ponen malas caras.¡No se puede votar a quienes ponen malas caras. ¡No voten PP! No se puede votar a un partido que desea que las cosas vayan mal». El delirio.
A partir de ahí, la cosa se calmó. El presidente del Gobierno, que cerraba una jornada que había empezado viéndose con los empresarios y con el Ayuntamiento barcelonés, matizó más su discurso. Dio las gracias a la Cataluña que en 2008 le dio la victoria y, tras ofrecerle ahora «el mejor acuerdo de financiación», reconoció que la victoria del PSOE el 7-J vuelve a estar en manos de los catalanes, por lo ajustado del resultado que apuntan los sondeos.
Se trata de que no ganen los «carcas» como Mayor Oreja , que sueñan con una España que hable una sola lengua, y que hace «demagogia» creando problemas con el bilingüismo donde no lo hay.
Montilla rebaja el tono
El presidente de la Generalitat, José Montilla, no perdió la oportunidad de reclamar a Zapatero el «tema pendiente» de la financiación. Pero lo hizo en tono más conciliador que en ocasiones anteriores, dejando claro que PSC y PSOE «trabajamos juntos por Cataluña y España». Tal fue la pasión, que el presidente del Gobierno concluyó el mitin con un «¡Visca Cataluña! ¡Visca Europa!».
Horas antes, había compartido mesa y mantel con el empresariado catalán, en busca de la complicidad que no ha encontrado en la CEOE a sus medidas anti-crisis. En un encuentro «privado» con la dirección ampliada del Círculo de Economía, Zapatero defendió que «hay indicios de que lo peor de la crisis podría haber pasado» mientras los empresarios le reclamaban una reforma laboral. El presidente abrió la puerta a reformas en la negociación colectiva y reconoció que «la flexibilidad interna será fundamental» en las negociaciones entre empresas y sindicatos. Pero dejó claro que no está dispuesto a reformas legislativas para abaratar el despido.