«Las denuncias falsas deben ser perseguidas»
El delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente, ha asegurado hoy que las denuncias falsas deben ser «investigadas y perseguidas»,aunque matizó que este tipo de denuncias supone un número «mínimo» de las presentadas.
«Las denuncias falsas deben ser investigadas y perseguidas, y se debe aplicar la ley cuando se haya producido un delito del tipo que sea», ha afirmado Lorente. Además el delegado del Gobierno ha asegurado que se va a elaborar un informe específico sobre las circunstancias peculiares y la información que ha aparecido sobre casos de denuncias falsas. «Lo importante es generar confianza en las mujeres y en las instituciones, y que no haya la presunción de que, cuando una mujer denuncia, lo hace para obtener un beneficio», afirmó Lorente.
En el mismo sentido, y haciendo balance de las denuncias presentadas durante el pasado año, Lorente dijo que de las 142.125 interpuestas la «inmensa mayoría de ellas se corresponden con hechos que ocurrieron».Lorente también ha destacado que debido a que los casos de violencia machista ocurren por lo general en el ámbito privado, son difíciles de demostrar.
Cuando en 2008 quedó en libertad tras comprobarse que su mujer, que le había denunciado, se había causado ella mismas las lesiones de las que le acusaba, el asunto levantó ampollas. Ahora, el que la juez haya archivado la causa contra este hombre que pasó once meses en la cárcel siendo inocente y haya deducido testimonio contra la supuesta víctima, por un presunto delito de acusación falsa, ha hecho que, para algunos, la Ley de Violencia de Género esté en el punto de mira.
José Antonio Santos Barragán. de 39 años, está muy satisfecho por la decisión del juez de archivar la causa lo que demuestra su inocencia que desde 2005 defiende a capa y espada. Se casó con Raquel Valle en 1995 y se separó de ella en 2000.Vivían en San Juan de Aznalfarache. En 2005, cinco años después de la separación y cuando él ya estaba con su actual compañera, comenzaron las acusaciones. En diciembre de 2005 la falsa víctima presentó su primera denuncia.
«Soy un luchador nato»
Después de un calvario de denuncias falsas José Antonio Santos ingresó en prisión acusado de malos tratos en febrero de 2007 y permaneció en ella hasta enero de 2008. Sobre la cárcel es tajante: «Nadie me va a restituir ese año de mi vida». Confía en la Justicia pero critica la Ley de Violencia de Género: «Por supuesto que tengo confianza en la Justicia, pero la Ley debían cambiarla». Piensa que deja «indefenso» al hombre.
La decisión de archivar la causa le ha supuesto que se acabe el tormento, que reconoce que ha sido muy duro en lo personal, aunque él siempre ha mantenido la moral alta: «Nunca he bajado el ánimo. Siempre he luchado por mi inocencia». En esa actitud positiva ha sido decisivo el apoyo de los suyos: «Mi familia siempre me ha apoyado y también el pueblo de San José de la Rinconada donde se han recogido hasta firmas defendiendo mi inocencia».
Ahora vive con su compañera en Umbrete y tiene de nuevo trabajo como pulidor: «Estoy intentando rehacer mi vida y salir para adelante porque soy un luchador nato». Ha pedido el divorcio, porque sólo estaba separado de Raquel Valle. Su relación con el hijo de ambos, de 11 años, es prácticamente inexistente.
Cinco años después de la separación es cuando Raquel Valle inició el camino de las denuncias falsas. Las cosas llegaron a un punto en el que la juez decretó el ingreso en prisión de José Antonio. Aunque él estaba en la cárcel, ella seguía poniendo denuncias. Incluso llegó a decir que le enviaba matones o sicarios. Uno de los acusados, al que ni siquiera conocía, fue a prisión acusado de agredirla por orden de su marido.

