Actualizado Martes, 02-06-09 a las 20:13
El se tiró al vacío con el cadáver de su hijo de cinco años en la mochila; ella lo hizo con su mochila repleta con los ositos de peluche del pequeño. Sam, paralizado hasta el cuello a raíz de un accidente de tráfico, había fallecido cuatro días antes de una meningitis. Sus padres viajaron más de 300 kilómetros para arrojarse desde lo alto de un acantilado.
Los cuerpos de Neil y Kazumi Puttick, de 34 y 44 años, respectivamente, fueron localizados el domingo por la tarde a los pies de un acantilado del sur de Inglaterra; habían hallado la muerte tras una caída en vertical de 120 metros. El lunes la Policía encontró las dos mochilas, una con el cuerpo de Sam y la otra llena con sus juguetes, lo que ofrecía una explicación lógica de lo sucedido.
“Es con gran tristeza que tenemos que compartir la terrible noticia de Neil, Kazumi y Sam. Sam murió de meningitis el viernes y parece que Neil y Kazumi se quitaron la vida poco después”. Así daba hoy la noticia la web “stuff4sam”, que había sido concebida como un foro de apoyo a Samuel y su familia ante las dificultades de movilidad del pequeño y las necesidades económicas relativas a su cuidado. La web se llenó pronto de sentidos pésames de todas partes del mundo.
Sam, que tenía los mismos rasgos asiáticos que su madre, era tetrapléjico y estaba paralizado desde el cuello hasta los pies a resultas de un accidente de coche ocurrido en 2005, cuando apenas tenía un año de vida. Habitualmente necesitaba de equipamiento que le ayudara a respirar. Recientemente había estado recibiendo tratamiento por una meningitis neumococal en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Infantil de Bristol. Según un portavoz el centro, “cuando estuvo claro que Sam no ofrecía esperanzas de recuperación de su grave infección, fue enviado con su familia a casa”. Un doctor certificó el fallecimiento del niño en el domicilio familiar el viernes a última hora de la tarde.
Los estudios forenses aún no han sido hechos públicos, por lo que la Policía todavía no ha clarificado cuándo los padres se desplazaron a Beachy Head, un pintoresco lugar de pronunciados acantilados en el condado de East Essex, en la costa situada justo al sur de Londres. Los acantilados de la zona es el punto elegido por personas con propósitos suicidas. El volkswagen del matrimonio fue hallado en un aparcamento a 180 metros del punto desde que Neil y Kazumi Puttick se lanzaron al vacío.
La Policía ha asegurado que trata el suceso como un suicidio de los padres, sobre todo después de conocer que un certificado oficial atestiguaba que Sam había fallecido el pasado viernes. “Estoy satisfecho con la explicación de que los dolientes padres de Samuel al parecer se quitaron la vida. Éste es un trágico incidente y expresamos nuestras simpatñías para su familia y el gran número de amigos y cuidadores afectados”, indicó el inspector Ian Williams.

