Martes, 02-06-09
DANIEL HERRERA
LAS PALMAS. El propio factor que capitaliza gran parte de la crisis en las Islas puede convertirse, en los próximos meses, en el motor de inflexión de la delicada economía canaria.
Así lo corroboró el vicepresidente del Gobierno de Canarias, José Manuel Soria, quien señaló ayer que el cambio de signo que podría detectarse en países como Inglaterra o Alemania -principales nexos emisores del sector turístico- sería la clave de este balsámico punto de inflexión que tanto espera el Ejecutivo autonómico. Atrás quedan las palabras del propio presidente regional, Paulino Rivero, quien en la comparecencia del pasado 27 de enero ante los medios aseguró que el Archipiélago «saldrá antes» que el resto del país.
Tras varios meses de dudas, el también consejero de Economía y Hacienda saltó ayer a la palestra para ratificar estos términos: «El gran peso del turismo en nuestra economía (hasta un 30 por ciento) es lo que podrá permitir ver algunos de estos signos que propiciarían una posible recuperación en contraste con otras comunidades autónomas», razonó.
A esa vertiente se une la vital evolución de los países centroeuropeos, sin olvidar el empuje de la vertiente
Preocupaciones nacionales
En cualquier caso, las previsiones de recaudación y de ejecución presupuestaria «van a depender mucho de cómo vaya evolucionando la coyuntura nacional, si se afronta o no una reforma estructural del sistema económico». Un guarismo que no maquilla, por otro lado, ciertas preocupaciones macroeconómicas: «Todos los informes que manejo dicen que en España se seguirá destruyendo empleo en 2010».
En este sentido, Soria volvió a solicitar que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dé un paso «más allá de las palabras», en relación a los compromisos que el Estado ha adquirido con las Islas. «Espero que después del 7 de junio el Gobierno de la Nación saque alguna lección respecto a los problemas de las Islas desde el punto de vista estructural», añadió.

