
Más de quinientos colegiales de todas las promociones se reunieron para evitar el cierre del emblemático «Johnny» / ABC
Domingo, 31-05-09
Las mismas mesas de la cafetería volvían a hacer de tapete de mus a los antiguos residentes del colegio mayor San Juan Evangelista, más conocido como «Johnny», 40 años después. Entre las cabelleras de los alumnos actuales se mezclaba el grisáceo que el paso de los años ha dejado en los ex alumnos. Abrazos, besos, alegría, nostalgia, reencuentros. Jóvenes y veteranos convergían en un mismo punto: «Pedir explicaciones de por qué se cierra el centro y que las actuaciones musicales no cesen».
Hasta el momento, nadie ha recibido información clara. «Simplemente nos llegó una carta a principios de mayo diciéndonos que en septiembre cerraban. Y lo que nos molesta es que nos hayan avisado tan tarde, porque una decisión así no se toma de la noche a la mañana», asegura un inquilino actual del centro.
Ahora, los problemas para los 405 alumnos que habitan en el «Johnny» son importantes: «Para entrar en otros colegios mayores nos piden mucha documentación -certificados médicos, notas de pago, libro escolar, actas de calificaciones, cartas de motivación, currículos...- que requiere tiempo y, paralelamente, tenemos los exámenes. Además, muchos otros centros no tienen cabida para tantos como somos y algunos ya han cerrado las listas», señala la «novata» -como se les denomina a los residentes que llevan un año- asturiana Katherine Estefanía Riera.
Terreno de la Complutense
El terreno sobre el que se alza el «Johnny» pertenece a la Universidad Complutense, pero la parte económica la lleva Unicaja, ya que el colegio está adscrito a su obra social. Según los trabajadores del centro, «las instalaciones no cumplen las medidas de seguridad y el coste de la reforma puede suponer más dinero que tirarlo y hacerlo de nuevo. Se comenta entre ellos que Unicaja no quiere desembolsar todo lo que cuesta esta obra porque no es rentable.
Para muchos de los empleados que llevan trabajando toda la vida allí, algunos desde el momento de su creación, su problemática se resolverá «con la prejubilación o con el traslado a otro lugar», indican. Desde Unicaja aseguran que se «está trabajando por hacer más llevadero este proceso. Estamos manteniendo contactos con otros colegios para que haya cierta colaboración», pero para los alumnos no es «solución».
En fase de estudio
No se sabe si Unicaja se desligará definitivamente del colegio ni siquiera si se volverá a levantar. Tan sólo indican que la remodelación la tendría que pagar la Caja, «pero se está viendo qué tipo de ayuda puede prestar la Universidad. Aún no podemos decir nada porque se está estudiando todo».
David González entró en «Johnny» en 1984. Estuvo todos los años de su carrera. «Esta «quedada» es una excusa para volver a encontrarnos con un motivo bastante fuerte: el cierre de la institución, que no sabemos si se va a acabar; aunque yo estoy seguro de que no nos dan información porque tienen unos planes muy distintos a la renovación. Pero si nos dicen que se va a cerrar definitivamente, entonces sí que se va a montar follón», manifiesta. David fue miembro del club de jazz durante muchos años. Ha visto a artistas muy importantes pasar por la sala de actos.
Lo que más destacan los antiguos alumnos del centro es el ambiente que había, aunque fuera el colegio más cutre de antaño y el más económico. «Por mucho que lo renueven y lo vuelvan a levantar, ya no va a ser igual», lamenta Gael Candel, que tan sólo lleva un año en el centro.
Mientras tanto, los ex colegiales, que ya han montado una web de homenaje al centro (www.excolegialescmusanjuan.com), van a enviar una carta a la Dirección para que se aclare «la situación legal del colegio», «las obras», y «el compromiso público de reapertura» con los principios característicos del «Johny»: «condiciones económicas favorables, el fomento de la convivencia, el diálogo, el pluralismo y la promoción y divulgación de la cultura».

