
Los nexos que unen a España con la Camorra, la organización criminal napolitana, se vieron una vez más confirmados ayer con la orden policial de arresto en Italia de 64 personas -24 de ellas ya cumplen condena en prisión- acusadas de narcotráfico con nuestro país.
La operación «Blancanieves» llevó a la detención de 38 presuntos narcotraficantes, acusados entre otros delitos de asociación camorrista, extorsión, usura, tráfico de sustancias estupefacientes, y venta de armas y bienes de procedencia ilícita. La mayor parte de los detenidos pertenecen al clan Sarno, una de las familias camorristas más despiadadas, guiada por una mujer, Luisa Terracciano, considerada la cabeza pensante de este clan que domina el tráfico de drogas en buena parte de Nápoles.
Según informó la Policía, el clan Sarno había conseguido expandirse por todo el territorio napolitano controlando la venta de cocaína que llegaba directamente de España. La investigación policial se abrió en el mes de mayo de 2006, cuando se arrestó a un grupo de chantajistas. «Siguiendo su pista», explicó el general de los carabineros Gaetano Maruccia, la Policía italiana consiguió llegar hasta el clan Sarno, y descubrir su vinculación con España con un floreciente negocio de tráfico de cocaína.

