
José Manuel Campa
Actualizado Jueves, 28-05-09 a las 12:49
El recién nombrado secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, ha sido uno de los impulsores del debate sobre la relación entre precios y salarios, sobre la conveniencia de rebajar los sueldos para crear empleo y mejorar la competitividad. Antes de ser nombrado «número dos» del ministerio de Economía, Campa abogó por una bajada nominal de los salarios para crear empleo y para que la economía española ganase en competitividad en un artículo publicado el 8 de marzo pasado en el suplemento económico «Mercado».
El economista proponía esta medida porque, con una inflación a la baja y con un descenso de los tipos de interés y del coste de los créditos e hipotecas para las familias, recortar el valor nominal de los salarios no entrañaría una pérdida de capacidad adquisitiva para los españoles. Es decir, la reducción nominal de los salarios no supondría en este caso una caída real de los sueldos. Por eso, señaló, «la bajada salarial es la forma más eficaz con la que contamos estos días para mejorar el bienestar social en esta crisis». Y concluyó: «Expliquémoslo y exijamos que se produzca ya».
José Manuel Campa admitió, ya en su nuevo cargo, que se siente "cómodo" con la propuesta de reforma del mercado laboral del manifiesto de los «100 economistas» que él mismo firmó antes de ser nombrado número dos del Ministerio de Economía.
Así lo puso de manifiesto Campa en la que fue su primera rueda de prensa como secretario de Estado, el 20 de mayo, para valorar los datos de Contabilidad Nacional correspondientes al primer trimestre (-3% en tasa interanual), donde aseguró también que el Gobierno estaría "contento" si se acordara dicha reforma en el seno del diálogo social.
Campa señaló que la reforma laboral es una de las iniciativas que están "encima de la mesa" y que, por tanto, deberían introducirse en el debate con los agentes sociales. Sin embargo, preguntado por la modalidad de contrato único que se proponía en dicho texto, Campa no quiso posicionarse y se limitó a decir que los economistas firmantes apoyaron el conjunto de iniciativas que contemplaba el texto y no una en concreto, con la finalidad de establecer unas ideas y sugerencias que pudieran introducirse en el diálogo social.
Campa recordó que los agentes sociales tienen que desempeñar un papel importante en cualquier discusión sobre la actividad económica y, sobre todo, en todos los aspectos relacionados con el mercado laboral. "Tienen la obligación pero, sobre todo, el derecho de proponer cosas y participar activamente en cualquier discusión sobre este debate", añadió. Admitió que el desempleo es "claramente" el aspecto "más gravoso" de la crisis económica, lo que pone de manifiesto la necesidad de acometer reformas estructurales para el desarrollo de la economía y para elaborar un modelo económico que permita al país crecer de forma sostenible en el futuro. "Es nuestro objetivo principal", indicó.
En este sentido, recordó que la elasticidad del empleo es una característica propia de la economía española, que hace que el paro crezca más en España que en otros países, aunque la caída del PIB sea menor, de la misma forma que hace que el empleo crezca menos en las épocas en las que la actividad española crece por encima de la media europea. "Es una característica de la economía española en la que hay que trabajar", señaló Campa, quien apostó por acometer reformas que garanticen que, en el futuro, se pueda solventar mejor los problemas del desempleo.


