
El escritor Javier Sierra /ABC
I. M. RODRIGO / M. DE LA FUENTE |
MADRID
Actualizado Jueves, 28-05-09 a las 18:24
No hay escritor en el mundo editorial español que ho haya escuchado en más de una ocasión (por no decir cien) y de boca de su editor aquello de «El mejor premio es ver publicado tu libro». Pero no, el conformismo adulterado y la falta de suspicacias y sospechas frente al ya tan manido cobro de derechos de autor han pasado a mejor vida gracias a un grupo de escritores que amenazan con hacer temblar las bases que cimientan la anquilosada industria editorial española. Bajo el nombre de
Escritores Unidos se enmarca el proyecto de un grupo de autores que se muestran convencidos de que «los peores enemigos de nuestro oficio son el amateurismo y la falta de comunicación entre nosotros mismos».
Hasta el momento son
75 los que se han unido a tan noble y literaria causa. Entre ellos destacan nombres de la categoría de
Javier Sierra, Luis Miguel Ariza, Antonia Corrales, José Calvo Poyato, Toti Martínez de Lezea, Alfredo Conde, Juan Gómez-Jurado o Eric Frattini. Un nutrido grupo que en sólo tres días desde que empezase a rugir el magma de este volcán literario ha logrado algo que nunca antes se había conseguido: hacer ruido. «Acabamos de empezar, pero ya tenemos un par de cosas muy claras: tenemos que estar juntos. Se avecina una revolución en nuestro sector, y debemos formar parte de la cresta de la ola, no vernos arrastrados por ella. El futuro de nuestras familias y de nuestro oficio depende de los próximos meses mucho más de lo que te imaginas». Así de claros y contundentes se muestran en el manifiesto que han colgado en su
página web.
«Si el control se hiciese por Nielsen el autor sabría exactamente qué es lo que vende mediante el código de barras», afirma Javier Sierra
Un ambiente caldeadoJavier Sierra, vendedor por millones y autor de libros como "El secreto egipcio de Napoleón" y "La dama azul" es uno de los cabecillas de la rebelión literaria. Sierra considera que «hemos entrado de pleno en la era digital, el control de la información es mucho más minucioso y eso se tiene que traducir también en un control de la información con respecto a los libros y su venta". El escritor cree que «hay dos sencillas opciones, no son de extraterrestres. Una, que el control se haga a través del índice Nielsen, que el autor sepa exactamente qué es lo que vende a través del código de barras, una información que tienen los editores y que no sé por qué no pueden tener los autores. Y dos, también fácil, que se numeren los libros para saber exactamente qué numero de ejemplares se imprimen de un libro y saber también qué numero de ejemplares se devuelven».
Si bien en las próximas semanas tienen previsto reunirse con Rogelio Blanco, director general del Libro, Archivos y Bibliotecas, cuando más alto eleven su voz será
el próximo 23 de junio, fecha en que tendrá lugar la
próxima asamblea de
CEDRO. En dicha asamblea pedirán «unión frente a los grandes cambios que se avecinan en el sector con el advenimiento del libro electrónico» y, sobre todo,
«información real de nuestras ventas auditadas por fuentes externas a las editoriales» (el índice Nielsen es aquí la madre del cordero).
Pero ahí no acaba la cosa, pues este movimiento surgido del espontáneo malestar de los escritores en nuestro país quiere aglutinar adeptos y para ello llama a la «rebelión» a todos aquellos autores publicados en España, que podrán unirse a través de la web.
Sin saber dónde terminará desembocando este caliente magma editorial, la lava del volcán ya ha llegado a algunos medios y hasta en la revista «
Qué Leer» se han apresurado a publicar un
editorial con este asunto como protagonista. Habrá que estar atentos a los próximos movimientos, pero sin duda alguna el ambiente literario se presenta bien caldeado de cara a la inminente
Feria del Libro que mañana se inaugura.