
Sábado, 23-05-09
ESTA semana les propongo un juego para averiguar el tema de la columna. Adivina, adivinanza, soy transparente por fuera y llevo sombrero. Mi interior es tan variado como una carta de restaurante y todas las mañanas me desplazo con la mayoría de personas hacia su trabajo. ¿Quién soy? El tupper.
Seguro que se acuerdan del anuncio de Coca-Cola en el que las empleadas de la oficina esperaban el momento de descanso de un obrero y lo bautizaron como la «Hora Coca-Cola Light». Ahora al momento de la comida lo podríamos llamar «Hora tupper».
Las nuevas formas de vida y la necesidad de comer en el trabajo ha llevado a hacer uso de estas fiambreritas, cuyo origen se remonta a 1947, bajo el nombre de tazón maravilla. Se trataba de un recipiente de plástico para transportar comida herméticamente, que basaba su cierre en la forma de una tapa de un bote de pintura puesta al revés.
Su éxito fue tal que hoy en día es el recipiente más empleado para llevar comida al trabajo o introducir alimentos en neveras o despensas. Las primeras fiambreras fueron de polietileno y posteriormente llegaron los de metal, pero con la aparición del microondas se volvió al plástico.
Muchas oficinas disponen ya de microondas, donde los empleados calientan la comida. Otra de las tendencias es la popularización de las comidas precocidas frescas. No sabemos si con la crisis se habrán puesto las botas los fabricantes. Pero lo cierto es que son cada día más las personas que han dejado de comer el menú del día y se llevan la comida de casa.
Reducir los gastos, comer caliente o no tener que cocinar, podrían ser algunas de las razones. Desde Tyrius os invitamos a hacer de vez en cuando un «kit-kat» y a salir de la oficina para degustar un plato de restaurante de nuestra variada cocina mediterránea. Seguro que nos ayuda a volver con más energías y mejor predisposición a nuestro trabajo.
Presidenta
de Tyrius
INFOTYRIUS

