Sábado, 23-05-09
A las ocho y cuarto de la tarde de este viernes aterrizó en la terminal uno del aeropuerto de Barajas Edurne Pasaban tras coronar su duodécimo ochomil. El «Kangchenjunga», que en nepalí significa «los cinco tesoros de la nieve», le ha costado a la alpinista guipuzcoana pasar «el peor momento de mi carrera».
En silla de ruedas y junto a su compañero de expedición Alex Chicón, Edurne ofreció una breve comparecencia ante los medios de comunicación que esperaban su llegada. Con un hilo de voz débil y entrecortado, fruto del esfuerzo realizado y la emoción del momento, explicó las condiciones que tuvo que superar hasta alcanzar el campo base. «Ha sido una expedición muy dura. La bajada no se complicó hasta el campamento cuatro, a partir de ahí viví el peor momento. mi cuerpo dijo basta, me quise quedar allí».
A su lado Alex Chicón tomó la palabra y ensalzó la actitud de la guipuzcoana. «Edurne hizo mucho por salir de allí. A cada paso que daba le repetía que se acordase de su familia». Finalmente los dos se fundieron en un abrazo conscientes de haber superado juntos una situación límite. Inmediatamente después ambos iniciaron el viaje rumbo a Zaragoza donde el doctor Ricardo Arregui les tratará de las congelaciones que sufren en los pies.
Nominada
Pasaban fue nominada ayer, junto con la austriaca Gerlinde Kaltenbruner y la italiana Nives Meroi, al Premio Príncipe de Asturias del deporte, en reconocimiento a la carrera que mantienen por convertirse en la primera mujer en alcanzar la cima de los catorce «ochomiles» del planeta. A Edurne tan solo le faltan dos montañas por coronar, el «Shisha Pangma» y el «Annapurna», para inscribir su nombre en la historia.



