Ante la ausencia de diálogo social, los líderes de UGT, Cándido Méndez, y de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, presentaron ayer sus medidas para salir de la crisis, bajo el epígrafe «Propuestas sindicales para un acuerdo por el empleo y la protección social». Entre ellas destaca su convencimiento de que se debe elevar el IRPF a las rentas más altas, porque el Estado necesita más recursos, aunque como dijo Toxo «no es el momento de reformas fiscales, sino de reajustes». Satisfechos porque «el 95% del Congreso ha rechazado» las tesis de reforma laboral de la CEOE, con prudencia pretenden pasar página a este último «altercado» para que se reconduzca el diálogo social y alcanzar un gran pacto.
Sus propuestas redundan en el cambio de modelo productivo (el origen de los problemas está «en la débil estructura productiva del país», aseguró Méndez) y reformar el sistema financiero, sobre todo la normativa de las cajas. También echan de menos la existencia de una banca pública, aunque no son partidarios de que ahora se «nacionalicen las pérdidas»
Pero hay mucho más. Lo suficiente para abrir el debate y mesas de negociación con Gobierno, CEOE y comunidades, a los que harán llegar su documento de doce páginas. Su punto de partida es apuntalar las ayudas a los parados que han agotado todo tipo de subsidio. Otras medidas se encaminan a impulsar políticas de empleo; mejorar la protección, la renta activa de inserción y la cobertura de las rentas mínimas en manos de las autonomías; reformar los Servicios Públicos de Empleo; fomentar el autoempleo; reformar la Ley concursal y la regulación de los ERE.
Para reactivar la economía piden más inversión pública, aumentar las viviendas en alquiler y una reforma integral del sistema financiero.
También están dispuestos a hablar de reforma laboral, pero no de la entrada y salida del mercado laboral, sino de la organización del trabajo. Y de la negociación colectiva y reformar su estructura.
CEOE apuesta por el diálogo
Ayer también, la junta directiva de la CEOE reiteró su «firme compromiso» por el diálogo social, «más necesario que nunca en estos momentos». Además constató que continúa sin llegar liquidez a las empresas a la espera de que las medidas del Banco Central surtan efecto. Y por último, mostró su preocupación por la dependencia energética y la necesidad de fijar un mix energético.
