Jueves, 21-05-09
El ex presidente del Gobierno José María Aznar volvió a ponerse ayer de campaña para apoyar a su compañero de partido Jaime Mayor Oreja. La cita fue en el auditorio de Zaragoza ante un público entregado que volvió a poner de manifiesto el «tirón» que conserva entre los suyos, que no dudaron en llamarle «presidente, presidente». La intervención de Aznar no defraudó, no tanto a la hora de hablar de la crisis económica, que lo hizo, como del aborto, debate de plena actualidad. Fue en este punto donde señaló que los españoles tienen que decidir entre el «centro reformista», que fue la definición ideológica que escogió para su partido, y una izquierda «retrógrada, negacionista y fracasada».
Crisis de valores
Y es que juicio del ex presidente del Gobierno «vuelve a haber una crisis de valores en España» que se traduce en iniciativas como la reforma de la Ley del Aborto o la píldora del día después. «Sólo quienes ignoran los principios fundamentales pueden convertirlo (el aborto) en un derecho, invitar a las menores a practicar ese supuesto derecho o a consumir píldoras sin el menor control médico».
Pero es que además declaró sentirse asombrado ante las palabras de José Luis Rodríguez Zapatero al calificar de «interferencias» la atención de los padres a sus hijas, especialmente en circunstancias difíciles. Tras esta reflexión alertó de que el Gobierno socialista «acabará pidiendo a las menores que denuncien a sus padres. Eso está inventado en los sistemas totalitarios».
Tras reclamar a los jóvenes que dejen escuchar su voz contra esa crisis de valores, también arremetió contra la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, «que pasó de ser directora de flamenco en Andalucía a legislar sobre la vida humana» y afirmar que un feto de 13 semanas es un ser vivo, pero no un ser humano. Todo ello le llevó a concluir que España «no se merece tener un presidente y un Gobierno como el que tiene».
La «memoria histórica»
En el capítulo económico tampoco dejó títere con cabeza hasta el punto de que hizo su propia versión de la «memoria histórica» retrotrayéndose a 1996: «22 por ciento de paro, 7 por ciento de déficit, Seguridad Social quebrada y pensiones que no se podían pagar».
Por contra Rodríguez Zapatero, recibió la España «más rica y próspera y en cinco años ha dilapidado la mejor herencia». «¿Qué clase de patriota es el que manda al paro a cinco millones de españoles?» se preguntó retóricamente para agregar a continuación que «qué valiente y orgulloso puede estar de ser el presidente que va a dejar el mayor número de parados que ha tenido España». Para Aznar, Zapatero es el «campeón del paro».
«Ha llegado la hora del cambio», sentenció y de buscar dirigentes «que no se dedican a engañar».


