
Actualizado Jueves, 21-05-09 a las 19:41
Han pasado más de dos años desde que Paul Potts hizo levantarse al público del estudio de televisión donde se celebraba el concurso Britain´s got Talent (la versión inglesa de Factor X). Vendedor de teléfonos móviles de 37 años, extremadamente tímido y no muy agraciado físicamente, consiguió arrancar incluso algunas lágrimas de los miembros del jurado al interpretar el aria «Nessun dorma», de Puccini. Aquello le catapultó a la fama y le convirtió en un auténtico fenómeno mediático. Con su primer trabajo discográfico vendió más de 3,5 millones de copias y consiguió 27 discos de platino. Potts justifica su éxito con humildad: «A la gente le gusta escuchar aquello que le hace sentir y le emociona. Yo me entrego totalmente cuando canto y creo que eso lo siente la gente».
Ahora presenta en España su segundo trabajo, «Passione», donde reúne diez temas que van desde versiones de clásicos como «The first time I saw your face», de Ewan MacColl y Peggy Seeger, «Con su blanca palidez», o «Memory» de Lloyd Webber, además de arias como «E lucevan le stelle», de Puccini, compositor que le lanzó a la fama. «No sólo quería un disco de canciones de amor o arias, he buscado temas que reflejaran todos los estados de ánimo provocados por la pasión: desde el enamoramiento al abandono», explica Potts.
Su lanzamiento coincide con la final del concurso británico donde ha nacido otra estrella y un nuevo fenómeno mediático, Susan Boyle, de la que asegura: «No la veo como una amenaza. Me alegro de que alguien más haya hecho realidad su sueño. Y la moraleja de esto es que no se puede prejuzgar a la gente por su aspecto porque nos podemos llevar una sorpresa». El cantante, que no ha podido seguir el concurso «más que algún día por internet», indica que en esta edición «hay bastante gente que puede hacer carrera».
Sobre la fugacidad de este tipo de lanzamientos, argumenta que «muchos artistas que no salen de este tipo de concursos tienen un éxito y después desaparecen con rapidez. Lo difícil es renovar el éxito del primer disco con el segundo, pero yo he seguido trabajando mi voz y espero que guste. De todas maneras -afirma- es bueno mantenerse atento».
Potts es tajante cuando se le pregunta si volvería a presentarse al concurso: «Absolutamente, sí». Y dice que lo que más ha perdido en estos dos años ha sido «tiempo para estar con la familia y amigos, pero a cambio he conocido muchos lugares que de otra manera no habría podido visitar».
Su apretada agenda -el año pasado ofreció 103 conciertos- no le impide seguir desarrollando su voz con la ayuda de su profesora. «Cuando puedo le mando vídeos de mis actuaciones para que me indique los errores y aquello que debo corregir». Confiesa que en el futuro le encantaría hacer un musical o incluso una ópera, «pero estoy contento con los conciertos porque me permiten tener más tiempo libre».



