Martes, 19-05-09
Para el cineasta José Luis López-Linares, el compositor Isaac Albéniz contribuyó a que la música española fuera más rica, «y es de justicia agradecérselo». Una de las maneras de hacerlo es ayudando a difundir sus obras, «muchas de ellas no las pudo ver estrenadas», señaló ayer López-Linares durante la presentación del documental «El color de la música», realizado por encargo de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), dentro de los actos que esta institución, dependiente del Ministerio de Cultura, ha organizado como homenaje al compositor catalán, que ayer cumplió cien años de fallecido.
Director de documentales como «Extranjeros de sí mismos» o «Últimos testigos: Fraga y Carrillo», actualmente en cartel, López-Linares ha querido rendir homenaje a un hombre «muy aventurero e inquieto, que cuando se quiso asentar murió. Tenía sólo 49 años». El cineasta considera que este trabajo puede contribuir a que su vida y su obra sean más conocidas. En él han participado, desde los niños del compositor hasta músicos que conocen bien su obra pianística, como Rosa Torres Pardo, y orquestal, como José Ramón Encinar.
El documental se enmarca dentro de una edición especial realizada por la SECC, en la que se incluye la edición en DVD de la película «Iberia», de Carlos Saura, y una reseña biográfica sobre el compositor, «Albéniz, soñar España», escrita por Andrés Ruiz Tarazona. A esto se suma un libro que reúne los apuntes que realizó Saura para su película; además de la reedición del texto -agotado desde hace años- «Impresiones y diarios de viaje», en el que el crítico musical, recientemente fallecido, Enrique Franco reunió cartas y escritos del compositor catalán.
A la presentación asistió la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, que subrayó el afán de modernidad de Albéniz, su inconformismo y su espíritu de apertura, «sin esto no se podría sostener la música española de nuestros días».



