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Publicado Sábado, 16-05-09 a las 01:33
Esta noche, Soraya Arnelas subirá al escenario del Olympic Indoor Arena de Moscú para intentar alcanzar el sueño de la victoria en Eurovisión. Es el final de un camino en el que la extremeña ha tenido que hacer frente a numerosos problemas. Y esto poco se lo podía imaginar hace apenas unos meses, teniendo en cuenta que su candidatura nació de una casualidad. A través de internet, miles de fans de la extremeña le pidieron que se animara a competir por ser la representante española en el concurso de MySpace que por segundo año consecutivo TVE convocaba para elegir a nuestro candidato. Soraya hizo caso y con un escueto "si España me quiere, me presento" confirmó su candidatura. Rápidamente, su nombre ascendió a lo más alto de la tabla de puntuaciones y muchos le daban como clara ganadora. Sin embargo, la eclosión de Melody (con y sin Vivancos) logró crear una dura rivalidad entre ambas que duraría hasta la gran final del concurso.
Tras el cierre de votaciones en Internet, Melody logró ser la más votada y relegó a Soraya a la segunda posición. El duelo estaba servido para la final televisada. Pero a ella, Soraya llegó en muy malas condiciones. La extremeña padecía una fuerte gripe y su voz no brilló de la misma manera que habitualmente demuestra sobre un escenario. Además, su vestido durante la actuación enseñaba más de lo esperado, lo que le incomodaba mucho para ejecutar los pasos de la coreografía. Finalmente, el jurado otorgó sus doce puntos a Melody y, cuando las esperanzas de Soraya prácticamente estaban extintas, el público la eligió como su favorita. El favor de la audiencia le permitió obtener el pasaporte a Moscú y convertirse en la representante número 49 de España en Eurovisión.

Eurofans cabreados, un rumano gracioso y una promoción interminable
Sin embargo, sus problemas no acabaron allí. Una vez obtenida la representación, RTVE le preparó una promoción maratoniana por España y varios países de Europa. Soraya visitó Suecia, Bélgica, Andorra, Portugal, Holanda y Rumanía. En este último país, sufrió la broma peculiar del presentador de uno de los programas a los que Soraya acudió para intentar captar votos. El presentador obligó a Soraya a saludar a los habitantes de la capital del país en rumano, con el matiz de que en vez de decirle "Bucarest" le dijo "Budapest". Soraya repitió sus palabras, lo que provocó las carcajadas entre el público. Después, el presentador, más desafiante, le preguntó a Soraya cuál era la capital de Rumanía, a lo que la extremeña con una sonrisa contestó: «Bucarest». El presentador aceptó la derrota y Soraya interpretó su canción. Tras él, Soraya visitó otros cuatro platós. En total, cinco en menos de 24 horas.
España confió en que el tour internacional ayudaría a Soraya para lograr más votos, pero una decisión de TVE puso en jaque toda la campaña promocional. La cadena pública, por problemas de programación, pidió a la UER emitir la segunda semifinal y votar en ella, en vez de en la primera como se había acordado tras un sorteo en enero. Eurofans de Andorra y Portugal, dos de los países que competían en la primera semifinal, llamaron al boicot a Soraya a través de internet el día de la final, puesto que ambos países contaban con los puntos de España para lograr la clasificación para la final. La repesentante andorrana, Susanne Georgi, manifestó en declaraciones recogidas por eurovision-spain.com su indignación por la decisión tomada por TVE. "Todos sabemos que ATV (la televisión andorrana) no tiene un gran presupuesto para promoción de Eurovisión y, precisamente, hemos centrado nuestra publicidad en España. Ahora parece que este esfuerzo no servirá de nada. A mí me gustaría que el concurso dependiera más de la calidad musical y del talento de los artistas, pero no es así". Por último, la cantante de origen danés dejó un mensaje a sus seguidores: "No se puede proponer que se pague con la misma moneda, pero que la gente lea la noticia y decida"

Problemas en Moscú y una bienvenida algo particular
Ya en Moscú, Soraya sigue haciendo frente a nuevos problemas. Tras el primer ensayo, a los eurofans españoles no les ha gustado la coreografía preparada y critican duramente el fondo que la delegación ha elegido para su actuación. Soraya no ha parado de repetir que era sólo la primera toma y que aún se reservan varias sorpresas para la gran noche de la final. Además, recordó que su actuación está pensada para verla por televisión y no en directo. Sin embargo, tras el segundo ensayo, Soraya reconoció haber malentendidos con los realizadores rusos, que no se están ajustando a los deseos de la delegación española y por ello la brillantez de la realización televisiva está en peligro. Por si fuera poco, tras terminar la rueda de prensa, Soraya acudió corriendo a la «Welcome party», la recepción oficial que el país anfitrión brinda a todas las delegaciones. El ensayo de Soraya había sido anteriormente retrasado y la extremeña llegó tarde a la cita, por lo que no le permitieron entrar.
Y por si fuera poco, el miedo a la descalificación se hizo presente justo en la víspera de la gran final después de que TVE no emitiera la segunda semifinal en directo, tal como obligaban las normas de la UER. El ente europeo ha señalado que estudia sancionar a España por ello, pero la presencia de Soraya en el escenario hoy está garantizada.
La cuenta atrás concluye y, con ello, la pesadilla eurovisiva de Soraya. Sin embargo, la extremeña no ha perdido nunca su sonrisa y lo deja muy claro: «Vamos a ganar».
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