Sólo un día después de que José Luis Rodríguez Zapatero pusiera punto final al debate sobre el estado de la Nación, el Grupo Socialista ha echado mano del típex y ha eliminado el umbral de renta para la deducción por compra de vivienda, fijado de manera expresa por el presidente del Gobierno en 24.000 euros. En una de las 15 resoluciones que les corresponden, y que se votarán el próximo martes en Pleno, los socialistas recogen la supresión de la desgravación fiscal para vivienda habitual a partir de 2011, pero no hacen ninguna referencia al tope de renta fijado por su jefe de filas.
En el debate, Zapatero no dejó ningún lugar a la duda y lo explicó todo con detalle y precisión: «La posibilidad de acogerse al régimen actual estará abierta durante los próximos 19 meses. Pero a partir de entonces sólo regirá en su integridad para las rentas más bajas. En concreto, para rentas inferiores a 17.000 euros anuales, se mantendrá la deducción vigente, con un límite en la base deducible de 9.015 euros. Para rentas superiores a 17.000 euros, la deducción se reducirá linealmente hasta desaparecer cuando la renta declarada esté por encima de 24.000 euros anuales». Por si no quedó claro, Moncloa repartió una nota explicativa con todos los detalles.
Pues bien, ahora resulta que la explicación de Zapatero era «orientativa», según afirmaron ayer fuentes parlamentarias socialistas. Ante la mala acogida que ha tenido la propuesta entre el resto de los grupos, el PSOE ha optado por dejar en blanco el tope de renta que había fijado el presidente del Gobierno, y poder negociar así una cantidad que satisfaga a una mayoría. Tiene hasta el lunes a las ocho de la tarde para llegar a un acuerdo.
En su resolución, el Grupo Socialista insta al Gobierno a «suprimir, en la línea descrita por el presidente del Gobierno, con pleno respeto a los derechos adquiridos, la deducción por adquisición de vivienda habitual. De dicha supresión quedarán exentas las rentas más bajas». Y añade que para llevar a cabo la reforma buscará el máximo consenso político.
El Grupo Popular, en cambio, propone algo radicalmente distinto: mantener e incrementar la deducción del 15 al 25 por ciento y elevar el límite a 10.000 euros, «con el fin de facilitar a las familias con hipoteca el cumplimiento de sus obligaciones». La portavoz popular, Soraya Sáenz de Santamaría, afirmó que las medidas que anunció Zapatero esta semana «han envejecido muy pronto, como el mal vino» y «dejan tirados» a cuatro millones de parados. Por eso, en sus resoluciones el PP reclama una «rectificación completa» al Gobierno.
Plan de austeridad
En sus propuestas, el PP pide una reducción de altos cargos en el Gobierno, así como de los gastos en publicaciones y comunicaciones. Propone sustituir el uso del correo ordinario por el correo electrónico, y reducir los gastos de viajes oficiales. Además, recoge medidas para mejorar la situación de las Pymes y los autónomos, un asunto que puede crear un punto de encuentro entre los diferentes grupos de la Cámara.
Entre las propuestas de resolución que ha presentado el Grupo Socialista, destaca la que se refiere al Estado de las Autonomías. Propone continuar con el proceso de desarrollo del Estado de las Autonomías mediante el impulso y el pleno desarrollo de las previsiones de autogobierno incluidas en los estatutos. Además, pide un nuevo modelo de financiación «en el plazo de tiempo más breve posible», sin hacer referencia a la fecha del 15 de julio, que puso como límite el presidente Zapatero en el debate.