Viernes, 15-05-09
El ministro de Industria, Miguel Sebastián, no logró ayer convencer a los consejeros de las comunidades de Cataluña, Madrid y Murcia de las bondades del nuevo Plan 2000E de Incentivos Directivos a la compra de vehículos nuevos, dotado con 100 millones de euros, que plantea ayudas globales de hasta 2.000 euros facilitadas entre el Gobierno (500 euros), autonomías (500) y fabricantes (1.000). Industria ha aceptado incluir a los vehículos seminuevos, que también gozarán de una subvención de 500 euros.
Estas tres regiones, junto a Castilla-León, País Vasco y La Rioja, que todavía estudian si finalmente se sumarán a la propuesta, se negaron ayer por distintas razones a aportar los 500 euros que propone el plan anunciado el pasado martes en el Congreso por José Luis Rodríguez Zapatero y cuya entrada en vigor ha sido adelantada al próximo lunes para no dañar las ventas de la última quincena de mayo.
Algunos de los consejeros lamentaron la urgencia demostrada por el ministro Sebastián durante la reunión celebrada ayer para respaldar el plan, de cuya existencia no tuvieron noticias hasta el martes pasado.
El Gobierno catalán, a través de su consejero de Innovación, Universidades y Empresa, Josep Huguet, precisó que no liberará fondos públicos porque el incumplimiento de la financiación autonómica le impide realizar «esfuerzos complementarios». «Una vez más, el Estado ha actuado desde una concepción centralista. Primero deciden y luego comunican. Habría que considerar si cambiando los presidentes de las comunidades por gobernadores civiles acabaríamos más rápido», manifestó un airado Huguet en una rueda de prensa celebrada en Barcelona, informa Efe.
La Comunidad Valenciana ha optado por conjugar el plan del Gobierno central con el suyo propio elevando las ayudas finales hasta 2.500 euros. La Comunidad de Madrid no alteró su posición, según su consejero de Economía y Hacienda, Antonio Beteta, quien resaltó que se mantendrá la bonificación del 20% en el impuesto de matriculación anunciada por la presidenta del Ejecutivo regional el pasado 29 de abril en la Asamblea madrileña.
El consejero de Industria e Innovación del gobierno vasco, Bernabé Unda, manifestó por su parte que estudiará la propuesta del Ejecutivo y advirtió que «será necesario analizar si dicha iniciativa se adapta a nuestra realidad». Añadió que «el gobierno vasco se compromete a estudiar dicha iniciativa para ponerla en práctica, en coordinación con el sector de automoción vasco, teniendo en cuenta la importancia de la misma».
Aragón, el centro de producción de General Motors, por el contrario, se sumará a este plan, anunció el consejero de Industria aragonés, Arturo Aliaga. Las cuatro asociaciones del sector (Anfac, Aniacam, Faconauto y Ganvam) mostraron su apoyo al plan de Industria y agradecieron que entre en vigor el próximo lunes. En un comunicado conjunto señalaron que «el sector confía en que este plan contribuirá al mantenimiento y la creación de puestos de trabajo, en toda la cadena de valor del sector de automoción, tanto en la industria fabricante como en la comercialización de vehículos. El nuevo plan tendrá un balance social, medioambiental y de seguridad vial muy positivo porque favorecerá una renovación intensa del parque automovilístico y una mejora de su eficiencia y seguridad».


