Jueves, 14-05-09
Las medidas «anticrisis» y las promesas electorales puestas en marcha por el Ejecutivo durante el pasado año -la deducción de los 400 euros, el cheque bebé, el fondo para comprar activos a entidades financieras,...-, unidas al desplome de la recaudación tributaria por el parón de la actividad económica, se tradujeron el año pasado en un fuerte aumento de la deuda pública.
Según los datos hechos públicos ayer por el Banco de España, la deuda del Estado aumentó en 2008 un 17,6%, hasta situarse en los 345.116 millones de euros. El ejercicio pasado ha supuesto, en este sentido, un importante cambio de tendencia en la financiación del Estado, ya que la emisión neta de deuda alcanzó los 51.751 millones, frente a una emisión neta negativa de 2.010 millones en 2007, según figura en la Memoria de Deuda Pública hecha pública por el Banco de España.
De hecho, las cifras globales de deuda pública, teniendo en cuenta la actuación de todas las administraciones, reflejan claramente esta tendencia. Por primera vez en más de una década en 2008 aumentó el peso de la deuda sobre el PIB, al pasar del 36,2% en 2007, al 39,6% del año pasado. Y el aumento previsto para este año y el próximo es mucho mayor.
Ese cambio se ha producido porque a diferencia de años anteriores en los que la capacidad de endeudamiento del Estado (el superávit) había permitido reducciones del saldo vivo de deuda, en 2008 se registró una necesidad de endeudamiento por importe de 47.781 millones.
La emisión de deuda se distribuyó de forma bastante equilibrada. Así, la captación neta de fondos mediante letras del Tesoro ascendió a 19.630 millones, mientras que los importes captados mediante bonos y obligaciones del Estado fueron de 15.144 millones y de 16.977 millones, respectivamente. En la memoria presentada ayer se indica que «el Tesoro tendrá que afrontar durante 2009 un volumen de amortizaciones previsto que casi triplica las cantidades a las que se enfrentaba para el ejercicio 2008».
No obstante, el jefe de la división de Instrumentación de Política Monetaria del Banco de España, Javier Maycas, matizó que a pesar de que las necesidades de financiación son este año mayores que la del pasado, hay menos dificultad en colocar las emisiones. quizás por la desconfianza y la «incertidumbre» que causó la quiebra de Lehman Brothers. También reconoció que hay una mayor competencia a la hora de colocar las emisiones de deuda pública porque todos los Estados están emitiendo más ante la crisis económica y también está sucediendo en el mercado privado. Ahora bien, Maycas señaló que las emisiones en España se están cubriendo bien y a precios «interesantes», ya que los inversores prefieren colocar a rentabilidades bajas pero seguras, en lugar de a rentabilidades igualmente bajas pero con un mayor riesgo.
Este es precisamente uno de los peligros del aumento de la deuda pública, de los que advirtió Mariano Rajoy en el debate del Estado de la Nación: «Si el Estado tiene que captar más recursos del mercado para financiar su deuda, estos se detraerán de la financiación de empresas y familias».


