Publicado Miércoles, 13-05-09 a las 09:18
Rellenar formularios, recibir y enviar correos, consultar la cuenta del banco, visitar diversas páginas, y así un largo etcétera. Navegar por la Red se ha convertido en un acto cotidiano y los usuarios de internet aumentan a una velocidad vertiginosa. La rápidez, el descontrol y algunas lagunas legales propician la inseguridad y la falta de privacidad de nuestros datos.
Queda aún mucho camino por recorrer para establecer una navegación con garantías. Los problemas en la Red se multiplican y en muchas ocasiones corremos el riesgo de que 'roben' nuestros datos o peor aún, nuestro dinero, según alertan organizaciones de consumidores, expertos y la propia Agencia Española de Protección de Datos.
Èl problema de las estafas en la Web cada vez es más frecuente. Los ciberladrones se aprovechan de que se trata de una plataforma nueva y en constante crecimiento en la que en muchas ocasiones el usuario desconoce a dónde va a parar la información que aporta.
La abogada de la Asociación de Internautas, Ofelia Tejerina Rodríguez, confirma esta situación y explica que en su organización reciben una media de cinco consultas diarias por phising' desde el año 2006. Según revela el propio término, que todavía no se ha traducido al inglés, se trata de un fenómeno que ocurre con bastante frecuencia. El 'phising' es una técnica que busca obtener información confidencial de los usuarios simulando la identidad de un tercero. Tejerina explica a ABC.es que tras estos nuevos timos suelen esconderse estafadores de África o de Europa del Este. Para llevar a cabo el engaño contratan a personas, que reciben el nombre de 'muleros', que sin saber que están trabajando en un negocio ilegal cobran comisiones por gestionar los pagos que reciben de aquellos que engañados, ingresan el dinero atraídos por una oferta falsa detrás de la que no hay nada.
Un ejemplo de ello es el 'timo de la Agencia Tributaria'. Los ladrones se hacen pasar por funcionarios de este organismo y piden a su víctima que les ingrese 50 euros que supuestamente les correspondería pagar. El 'mulero' gestiona el dinero en la cuenta y por ello recibe una comisión. Después, todo lo ingresado se desvanaces por arte de magia. Las mafias desaparecen con el dinero de los estafados.
Otra de las técnicas usadas por los ciberdelicuentes es el 'pharming', que consiste en obtener información de los usuarios requiriéndoles datos a través de un navegador controlado por ellos. Un ejemplo de ello sería una simulación de la página del banco del internauta. No obstantes, estos 'sites' suelen reconocerse con facilidad. Las páginas no están completas, faltan imágenes o párrafos de textos. Los expertos recomiendan estar alertas, porque sí se observa con detención, salta a la vista que algo falla.
Empero, el objetivo del espionaje no es siempre el robo. A través de las 'cookies' se rastrea la navegación habitual del usuario. Así, diversos buscadores de Internet ofrecen al usuario la publicidad que les interese en función de las palabras introducidas en la cajetilla de búsqueda. Esos rastreos también pueden propiciar la llegada de 'spam' al correo. La principal defensa frente a este tipo de "espionaje" es eliminar con frecuencia las 'cookies' y el historial del ordenador personal.
Falta de intimidad en el correoEl correo electrónico tampoco se libra de fallos referentes a la privacidad. Hace unos meses, la organización de consumidores Facua denunció ante la Agencia de Protección de Datos a Microsoft (Hotmail), Google y Yahoo por falta de seguridad.
Facua se quejaba de que "cualquiera puede acceder a la cuenta de correo de otro usuario con sólo conocer dónde vive y la respuesta a una "pregunta de seguridad" que en muchos casos es tan fácil de averiguar como su número de teléfono, el nombre de su mascota o su cantante favorito".
Así, para que alguien pueda apoderarse de una cuenta de Hotmail o de Yahoo sólo es necesario entrar en dichas webs, escribir la cuenta de correo e indicar que se ha olvidado la contraseña. En la siguiente página, si se contesta correctamente a las preguntas de cuál es el páis, provincia, código postal y a una de las cuestiones que activó el usuario. Con Gmail, de Google, ocurre lo mismo, aunque se establece un plazo de cinco días desde que se indica el olvido de la contraseña hasta que puede recurrirse a la contestación de la "pregunta de seguridad" si la cuenta de correo sigue sin abrirse.
Riesgos en las redes socialesEl 44,6 por ciento de los internautas españoles utiliza las redes sociales, según datos de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). Un informe realizado por la AEPD alerta de la existencia de tres momentos críticos para la privacidad y protección datos personales de los usuarios: el momento de registrarse, cuando desarrolla su actividad en la red y cuando pretende darse de baja del servicio.
Además, el 43 por ciento de los usuarios de redes sociales tiene configurado su perfil de forma que puede ser visto por cualquier persona de la red, algo que aumenta el riesgo de falta de privacidad. De hecho, recientemente la AEPD ha sancionado la publicación de fotografías 'robadas' de las redes sociales por terceros que posteriormente se han publicado en otras plataformas de la Web.
El informe de Protección de Datos también señala que las redes son objeto de ataques para la propagación de “software maligno” como los programas espía, que se infiltran para recopilar información sobre las actividades llevadas a cabo en el ordenador de los usuarios y la obtención de datos de los mismos para su utilización ilegítima.
Los administradores de las redes sociales tampoco han proporcionado hasta el momento información sobre los plazos que conservan la información de sus usuarios, una vez que estos se dan de baja del servicio.
¿Cómo evitarlo?Desde la Asociación de Internautas recomiendan que la principal medida para evitar ser engañado es algo tan simple como andarse con cuatro ojos. La mayoría de las víctimas de fraudes por la red son usuarios con un nivel bajo de conocimientos informáticos, según explican en la Asociación de Internautas. Por ello, es fundamental estar bien informado.
A la hora de comprar, en esta asociación recomiendan hacerlo en páginas de nuestro país, que tengan una sede social determinada y que sea un sitio recomendado por amigos o por foros de la Red. En la Agencia de Protección de Datos instan a la instalación de un software de antivirus y de seguridad específico.


