El ingenio reproduce las condiciones naturales del tracto gastrointestinal /Ainia
Actualizado Miércoles, 13-05-09 a las 14:06
El centro tecnológico valenciano Ainia ha creado un estómago y un intestino delgado artificiales que simulan el proceso de digestión humano para estudiar cómo se comportan los nutrientes durante la asimilación. El aparato reproduce de forma precisa las condiciones naturales del tracto gastrointestinal: la temperatura, los movimientos, la regulación de acidez a través de simulación del PH, etc.
El director del centro, Sebastián Subirats, ha explicado que el objetivo final del digestor, denominado Digestor Dinámico In Vitro, es obtener información básica para desarrollar productos alimentarios más saludables, seguros y de interés tecnológico. En este sentido, ha apuntado que «de nada sirve» una buena dieta si en la digestión no absorbemos todos los nutrientes.
El digestor artificial también sirve para formular los llamados alimentos funcionales, es decir, productos enriquecidos destinados a hacer que la nutrición de las personas sea más saludable. De esta manera, el invento puede comprobar si estos alimentos funcionales (como por ejemplo, el Omega 3) son realmente beneficiosos para los consumidores.
Un avance «significativo»
El máximo responsable de este proyecto, José E. Carreres, ha explicado que el digestor in vitro es uno de los avances «más significativos» existentes hoy en día en España. El proceso de creación de este organismo artificial se remonta a hace diez años, si bien no empezó a gestarse materialmente hasta hace dos. El prototipo funciona como un estómago auténtico. Se mueve igual, tiene la misma temperatura e incorpora enzimas gastrointestinales. También simula el tránsito intestinal, la monitorización de jugos gástricos e intestinales o la absorción de los nutrientes. De esta forma, reproduce con exactitud las condiciones del proceso digestivo.
La nutrición, según Subirats, está adquiriendo cada vez «más importancia» en la sociedad actual, a la vez que la mayor parte de la población «tiene carencias» alimenticias por herencia genética. Por todo ello, cree que es necesario crear alimentos funcionales para cubrir las carencias de cada individuo en cada fase de su vida.


