
Lunes, 11-05-09
El colegio Sagrado Corazón de Chamartín celebra este año su 150 aniversario. Entre otros actos, ha organizado para hoy uno institucional que contará con la asistencia del nuncio apostólico, Manuel Monteiro de Castro, y la consejera de Educación, Lucía Figar. En el acto, en el que el coro de padres y alumnos estrenará el himno del colegio, también intervendrán la madre provincial, Blanca Asensi, y la directora del colegio, María Jesús Bescansa.
También hoy se conmemora su acontecimiento más doloroso: el 11 de mayo de 1931 fue quemado junto a otros nueve centros religiosos de Chamartín. Entre las ruinas sólo quedó en pie la estatua del Sagrado Corazón, que había sido erigida en 1893, regalo de la señora de Ansuátegui, y que desde entonces preside el patio.
Pero la historia del centro empezó mucho antes, en 1852, cuando veinte señoras de Madrid escribieron una carta a París a Santa Magdalena Sofía, fundadora de la Sociedad del Sagrado Corazón, en la que le pedían un colegio para dar a sus hijas «una educación cristiana y esmerada». La Santa envió a dos religiosas a buscar el terreno y los permisos necesarios, y se fijaron en una finca propiedad de los duques de Pastrana, situada cerca de Madrid, en un pueblecito llamado Chamartín. Pero el duque no tenía ninguna intención de vender y así lo hizo saber cuantas veces se lo preguntaron, hasta que un día les respondió: «He dicho que no vendo y no vendo..., pero lo regalo».
Así donó todo el terreno desde detrás de la pequeña iglesia de San Miguel (hoy en la avenida de Burgos) hasta el arroyo del Abroñigal (por donde transcurre la M-30). Las religiosas sólo tuvieron que pagar las 0,75 pesetas de la póliza para registrar el documento en el Ayuntamiento. Conseguir los permisos del Gobierno no fue nada fácil, porque el ministro que debía dar la última firma «no era amigo de cosas de la Iglesia». Como la Reina Isabel II lo había aprobado, el político no podía oponerse, pero optó por dar largas, hasta que la marquesa de Viluma le persiguió por todo Madrid con el documento en la mano y no le dejó más salida que firmarlo.
Ya todo fue deprisa: las religiosas se instalaron y el 29 de octubre de 1859 se celebró la Eucaristía de principio de curso con siete alumnas fundadoras. Después se abrió el externado y el noviciado y se impartían clases de Religión, Lengua y Redacción, Aritmétrica y Geometría, Historia y Geografía, Ciencias Naturales, Labores Manuales, Piano y Canto, Francés... En 1863 se dieron las primeras medallas de «Hija de María». Se construyó el nuevo edificio, se abrió un pozo...
Después, llegó la República y la quema del colegio, y lo que quedó del edificio fue ocupado como cuartel durante la Guerra Civil; pero al finalizar la contienda, el colegio abrió de nuevo con 120 alumnas. Mientras tanto, Madrid también crecía y la avenida de Pío XII cortó en dos el terreno. La demanda de plazas de escolarización llevó a construir un nuevo colegio para las alumnas mayores en el terreno separado, pero sólo funcionó entre 1962 y 1980, pues el trazado de la M-30 y sus accesos impusieron expropiaciones que ahogaron el centro docente. Las alumnas regresaron a Chamartín, donde se construyó un pabellón, y el edificio de Pío XII hoy alberga oficinas de la Policía.
En la actualidad, es un colegio mixto privado-concertado que forma a 1.500 alumnos de 13 a 18 años y tiene un programa de atención a niños con necesidades educativas especiales. Su director general es Juan Carlos Cabrero. Más de cien profesores enseñan según los principios de vida inculcados por Santa Magdalena Sofía. El lema del aniversario es «150 años construyendo un solo corazón».

