
Un soldado estadounidense (izda) observa a varios soldados iraquíes preparando un mortero durante unos ejercicios militares realizados con la participación del Ejército estadounidense, en las afueras de Bagdad. / Efe
Obama, conmocionado
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, está conmocionado por la muerte de cinco soldados en Bagdad a manos de un compañero, según ha informado el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.
"El corazón del presidente está con los familiares y amigos de todos los militares envueltos en esta terrible tragedia", ha señalado Gibbs, quien ha descatado que Obama "está conmocionado por el incidente y presionará para que se investigue lo que ha ocurrido".
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BAGDAD
El autor de los disparos está retenido en la base militar
Las cinco víctimas son todas de nacionalidad estadounidense
Un soldado estadounidense ha matado a tiros a cinco de sus compañeros en la base militar de Camp Liberty, cerca del aeropuerto de Bagdad, según ha confirmado el Ejército de Estados Unidos. "El autor de los disparos es un soldado estadounidense y está bajo custodia", ha explicado un portavoz, el teniente de Marina Tom Garnett. El Ejército ha precisado en un comunicado que el tiroteo se produjo en torno a las 14.00, hora local. Este mismo mes, un hombre vestido con un uniforme del Ejército iraquí mató a dos soldados estadounidenses en un centro de entrenamiento militar situado en el norte de Irak.
El Ejército estadounidense tiene previsto emitir cargos contra el soldado por este "hecho trágico e inexplicable", tal y como lo ha calificado el portavoz del Pentágono, Bryan Whitman. El coronel John Robinson, otro portavoz militar norteamericano en Bagdad, ha asegurado que "cada vez que muere" un militar todos se sienten muy afectados. Las cinco víctimas son todas de nacionalidad estadounidense.
Hasta el día de hoy han muerto 4.292 soldados de Estados Unidos sobre suelo iraquí desde la invasión de marzo de 2003. El pasado 10 de abril, otros cinco soldados estadounidenses murieron cuando
un suicida consiguió burlar la seguridad e introdujo un camión cargado de explosivos dentro de una base militar conjunta de Estados Unidos y el ejército iraquí.