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Viernes, 08-05-09
Hace unos días se aprobaba en un pleno de la Diputación de Granada la creación de la Fundación Granadina de Arte Contemporáneo. Hoy un jarro de agua fría ha caído sobre los hijos del pintor José Guerrero, Lisa y Tony, que veían cumplidos los peores augurios: que el centro que lleva el nombre de su padre y expone su legado artístico (propiedad de Lisa y Tony) se diluya entre los estatutos de la recién creada institución.
Y el agua fría se volvió helada cuando escucharon las declaraciones que realizó durante el Pleno la diputada provincial de Cultura (IU), María Asunción Pérez Cotarelo, quien afirmó que finalmente la familia había aceptado integrar el Centro en la Fundación. Lisa y Tony Guerrero han emitido un comunicado en el que califican de «deslealtad» las actuaciones de la Diputación granadina.
«Nos sentimos engañados»
Los herederos del artista se encontraban en negociaciones con la citada institución para renovar la cesión de la obra de su padre. Ambas partes habían llegado al acuerdo de eliminar toda referencia de los estatutos de la Fundación Granadina de Arte Contemporáneo al Centro Guerrero y a su sede. Sin embargo, el texto que se aprobó en el Pleno, y del que la familia del creador desconocía el contenido, recoge lo contrario.
«Nos sentimos engañados de nuevo por la Diputación de Granada, que ha vuelto a faltar a su palabra. Y nos sentimos manipulados, a causa de las declaraciones de sus responsables políticos, que han hecho pública una información incorrecta cuando ambas partes habíamos acordado mantener silencio hasta llegar a un acuerdo», afirman los hijos de Guerrero.
Por todo ello, han perdido la confianza en la Diputación, ya que entienden que pueden producirse en el futuro «nuevas arbitrariedades, lejos ya del foco de la opinión pública». La familia ya no ve posible realizar la donación altruista a Granada de la colección (formada por la biblioteca, el archivo y sesenta obras de José Guerrero), pues ponen como condición una serie de «garantías para salvaguardar la integridad y dignidad del legado», que ya no tienen tras la decisión tomada por la Diputación.
La Diputación se defiende
Por su parte, la Diputación de Granada negó haber «engañado» a los hijos del pintor y confió en que puedan reanudarse los contactos para «culminar satisfactoriamente» los acuerdos adoptados.
Pero los vástagos aseguran que sólo cambiarán de decisión si hacen de la Fundación una institución con vocación pública, controlada por la Administración y en cuyo Patronato estén representados políticos, especialistas en arte y la sociedad civil. En caso de rehusarlo, exigen que se desvelen las causas reales de la negativa y afirman que se verán obligados a marcharse con la colección de su padre.
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