
Miércoles, 06-05-09
El cabeza de lista del PSOE a las elecciones europeas del 7 de junio, Juan Fernando López Aguilar, matizó ayer la decisión firme de José Luis Rodríguez Zapatero de apoyar la continuidad de José Manuel Durao Barroso como presidente de la Comisión Europea. López Aguilar justifica ese apoyo de Zapatero en términos de política de Estado, porque «no es fácil» encontrar un candidato de consenso entre 27 países y además es habitual que haya apoyos mútuos entre diferentes partidos para ocupar cargos europeos. Además, recalcó, el hecho de que Durao Barroso participara en la llamada «foto de las Azores», que dio origen a la Guerra de Irak, «no le inhabilita». Pero advirtió, no obstante, que no está garantizado que cuente con los apoyos neesarios para su reelección, lo que en su opinión dependerá de los resultados electorales del 7 de junio.
López Aguilar formuló estas reflexiones en el Foro ABC, organizado por Deloitte y celebrado en el Casino de Madrid, horas después de que el vicepresidente del Grupo Socialista en el Parlamento de Estrasburgo, Hannes Swoboda, dijera que el PSE sólo aceptará un candidato con «mayor compromiso social» que Durao, informa Enrique Serbeto.
El ex ministro socialista negó que estas elecciones se puedan plantear como unas primarias porque «no son un pulso entre Rajoy y Zapatero». Recordó, además, que Rajoy ha perdido ya dos elecciones generales frente al líder socialista y, por tanto, éste ha ganado siempre el «pulso». «Ni los españoles van a decidir un castigo al Gobierno (por la crisis) ni el Gobierno merece ser castigado». A su juicio, el PP ha planteado mal su estrategia porque «no se puede subestimar el entendimiento de los ciudadanos ni siquiera en una situación de crisis» y aunque haya mucho votante socialista cabreado, éste sabe lo que se juega el próximo 7 de junio. Los españoles -prosiguió- saben que el PP está interesado en una menor movilización del electorado como demuestra, a su juicio, el hecho de que haya llegado a impugnar la campaña institucional europea fomentando la participación.
No hay contradicciones
El candidato socialista realizó una hábil finta de esgrima dialéctica tras ser preguntado de quién se fía más: del comisario europeo Joaquín Almunia, o de la vicepresidenta económica, Elena Salgado. Uno señala que España tardará más en salir de la crisis y el paro superará el 20%, mientras la otra lo rebate. «Tomo en serio a los dos, pero tampoco consumo religiosamente cualquier cosa que digan». De Almunia señaló que «administra con frialdad casi notarial los datos de que dispone» la Comisión y resaltó que tanto él como Salgado tienen que modular «distintamente» sus mensajes porque ocupan lugares muy diferentes.
El cabeza de lista del PSOE a las europeas se refirió a las críticas que está recibiendo su precampaña por la excesiva dependencia del triunfo de Obama en EE.UU. López Aguilar se mostró sorprendido por la «impronta socialdemócrata» que está dando el presidente estadounidense a sus primeros meses de gobierno. Nunca se ha visto, insistió, una agenda «tan progresista» en un líder norteamericano. Ni siquiera el demócrata Roosevelt del «New Deal» en el periodo 1933-35.
Por eso, el 7 de junio no vale «una Europa cualquiera», sino una que respete «el modelo social» de los últimos 50 años, basado en la protección y eso no lo hace este PP. «Una Europa respetuosa y fiel al modelo social que nos hizo fuertes cuando nos hizo europeos», allá por 1986.
Frente a la estrategia de la abstención que atribuyó a Rajoy y a Mayor Oreja, López Aguilar insistió en recordar a los jóvenes que se hagan presentes. «La gente votando puede cambiar el rumbo de la Historia», dijo, poniendo de ejemplo la elección de Obama en EE.UU., donde se ha pasado la página de Bush. Este Parlamento Europeo va a ser «el más decisivo de la Historia». «No pudiste votar por Obama, pero sí puedes votar al Europarlamento», señaló.




